Asunción (ANSA) - El gobierno destituyó ayer al ministro de Justicia y Trabajo, José Burró, quien el martes calificó de «atrevidos» y «sinvergüenzas», entre otros duros insultos, a argentinos y brasileños, y provocó una minicrisis diplomática en vísperas de una Cumbre del Mercosur en Asunción.
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Burró se sintió molesto por declaraciones del embajador brasileño en Asunción, Luiz Augusto de Castro Neves, quien pidió institucionalización y seguridad jurídica en el Paraguay para que sus compatriotas incrementen sus inversiones en este país. El presidente Luis González Macchi consideró ayer «inoportunas» las expresiones de Burró, «más aún, en vísperas de una nueva Cumbre del Mercosur en Asunción», según señaló. Esta Cumbre se realizará el 15 de agosto próximo, en ocasión de coincidir en Asunción todos los presidentes del bloque, que vendrán al país para la toma de mando del presidente electo Nicanor Duarte Frutos.
Estela Samaniego, secretaria general de la Presidencia, confirmó ayer que el presidente Luis González Macchi les pidió a ella y al canciller que le reclamen su renuncia al ministro Burró.
La misma Samaniego se hará cargo de la cartera de Justicia y Trabajo hasta el 15 de agosto en que debe asumir el gabinete del nuevo presidente Duarte Frutos.
El gobierno argentino, inclusive, llamó a su embajador en Asunción, Félix Córdova Moyano, mientras el gobierno paraguayo desautorizó oficialmente el miércoles mediante un comunicado al ministro Burró.
El canciller José Antonio Moreno Ruffinelli buscaba afanosamente ayer minimizar el incidente y dijo que, además del comunicado emitido el miércoles «en donde expresamos nuestra firme postura», se estaba tratando de contactar con sus colegas de la Argentina y Brasil, Rafael Bielsa y Celso Amorim, para ampliar las explicaciones y zanjar el incidente. En el comunicado, el gobierno desautorizó a Burró y señaló que sus palabras son «de su exclusiva y personal responsabilidad» y que no reflejan el sentimiento de los paraguayos ni del gobierno.
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