Roma y Brasilia (EFE, AFP, ANSA, Reuters) - El gobierno del primer ministro italiano, Romano Prodi, salvó ayer un importante escollo al aprobar el Senado la financiación de las misiones militares en el extranjero, entre ellas la de Afganistán, para lo que contó con el respaldo de los opositores democristianos y algunos senadores vitalicios.
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El proyecto oficial tuvo 180 votos a favor, 2 en contra y 132 abstenciones, en una votación en la que era necesaria una mayoría de 158 sufragios.
La coalición de centroizquierda La Unión, en el gobierno, sacó de sus filas 155 votos, pero los números acabaron dando con el apoyo de los 20 democristianos de la UDC -que forma parte de la oposición conservadora «Casa de las Libertades»-, de cuatro senadores vitalicios y el de Lino Iannuzzi, del opositor Forza Italia.
Opositor reiterado
Uno de los dos votos contrarios llegó del senador comunista Franco Turigliatto, ahora en el grupo mixto, quien ya había anunciado su oposición y que fue uno de los dos que con un voto contrario el pasado febrero, también en el Senado sobre política exterior, causó una crisis de gobierno.
Este salió así airoso de un procedimiento que durante toda la semana se había anunciado incierto y que hizo planear el fantasma de una nueva crisis de gobierno, como la vivida el pasado febrero cuando perdió en el Senado una votación en política exterior, que lo llevó a la dimisión y finalmente se zanjó con un voto de confianza.
Paolo Bonaiuti, portavoz del líder de la oposición, Silvio Berlusconi, reiteró que los 155 votos de La Unión demuestran que «no son autosuficientes, como de costumbre en política exterior. Esto quiere decir que no están legitimados para gobernar el país».
Berlusconi había señalado antes del voto que «un gobierno que no tiene una auténtica mayoría en política exterior no es autosuficiente y no está legitimado para gobernar».
Alianza
Prodi siguió la crucial votación desde Brasilia, donde firmó con su par Luiz Inácio Lula da Silva una alianza en biocombustibles, con proyectos de inversión en Brasil y en Africa.
Ante los gobernantes, las petroleras italiana ENI y brasileña Petrobras firmaron un «memorando de entendimiento» con el que se proponen el desarrollo conjunto de nuevas tecnologías en el área de combustibles, como en refinación y elaboración de productos energéticos.
«Necesitamos de esos acuerdos internacionales», dijo Prodi, quien el lunes anunció en San Pablo que Italia quiere invertir 480 millones de dólares en Brasil para la construcción de cuatro fábricas de biodiésel. Prodi recordó que Europa se ha comprometido a obtener 20% de su consumo energético de recursos renovables para 2020.
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