27 de abril 2005 - 00:00

Proponen en Italia "vender" las playas

Roma (AFP, ANSA) - La «creatividad» económica del nuevo viceprimer ministro italiano, el influyente economista Giulio Tremonti, dejó atónita a toda Europa, al proponer el negocio del siglo: privatizar las playas de su país.

La iniciativa fue calificada como totalmente errónea desde el punto de vista económico, social y ambiental, incluso desde sus socios en la coalición conservadora.

Tan sólo tres días después de haber entrado a formar parte del nuevo gabinete de Silvio Berlusconi, el ex magnate de las comunicaciones Tremonti hizo una propuesta que causó revuelo: vender por 100 años las míticas playas del Mediterráneo.

«Si fuera por mí, las vendería a empresas privadas, con concesiones de 100 años, y con las ganancias desarrollaría un turismo de masas en el sur pobre de la península», declaró Tremonti, recién designado viceprimer ministro.

Poderoso ministro de Economía de 2001 a 2004, Tremonti es un personaje que suele irritar con sus ideas a muchos sectores, tanto dentro del gobierno de centroderecha como en la oposición de izquierda. En su etapa como titular de Economía, Tremonti transfirió parte del patrimonio estatal en sectores como el inmobiliario, para «sanear» el erario y financiar diversos proyectos de infraestructuras.

«Se nota que es un tipo de playa»,
comentó con ironía Nichi Vendola, el recién electo gobernador de Pullas, acérrimo defensor del medio ambiente, ante la posibilidad de que largas extensiones de las célebres playas de su región sean accesibles sólo para aquellos con los medios suficientes para gozarlas.

«Vamos a arreglar como por arte de magia el retraso del Sur»,
clamó por su parte el ministro del Interior, Giuseppe Pisanu, su copartidario en Forza Italia y proveniente de la isla de Cerdeña, con las costas más apreciadas del país. « Tremonti pasó de las finanzas creativas a la magia financiera», bromeó por su parte Clemente Mastella, líder de los moderados ex democratacristianos Populares-Udeur.

La provocación de Tremonti, que propuso también la construcción de hoteles y aeropuertos con capacidad para alojar a miles de turistas provenientes del mundo asiático, como China e India, las dos temidas potencias económicas del futuro, fue recibida como un insulto por las regiones del Sur.

«Tratar al sur desfavorecido de la península como si fuera un país del Tercer Mundo, dispuesto a ofrecer sus playas a las multinacionales a cambio de un puesto de trabajo, es excesivo»,
se lamentó el ministro del Ambiente durante el gobierno de izquierda, el líder verde Alfonso Pecoraro Scanio.

Dejá tu comentario

Te puede interesar