Quince personas han sido detenidas en dos operaciones desarrolladas por la Policía española en las que se intervinieron unos 3.700 kilogramos de hachís, informaron hoy fuentes policiales.
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Las investigaciones comenzaron en julio de 2002 para desmantelar una organización internacional dedicada al tráfico de grandes cantidades de hachís, constituida principalmente por ciudadanos españoles y marroquíes.
La organización adquiría el hachís en Marruecos y lo transportaba a la Costa del Sol (sur de España), donde se procedía a su almacenamiento y distribución hacia otros grupos.
El principal responsable de la organización era un español, cuya identidad no fue revelada, con numerosos antecedentes por tráfico de drogas y que, gracias a sus contactos, realizaba tareas de intermediación con otras bandas delictivas internacionales.
De esta forma, una vez que el hachís estaba almacenado en la Costa del Sol, lo exportaba a toda Europa, especialmente a Inglaterra e Italia.
Para asegurar el transporte de la droga hasta sus compradores finales, su recogida y distribución, creó junto con otros miembros de su organización una empresa "fantasma" dedicada al transporte de mercancías, en concreto frutas y verduras.
La primera fase de la operación policial culminó el pasado 24 de julio en Tenerife (Islas Canarias), donde fueron detenidos varios miembros de la organización al vender 14 kilogramos de hachís.
Posteriormente, se registró una nave industrial donde se intervino una tonelada de hachís y fue desarticulada la parte de la organización asentada en este lugar.
En tanto, el 20 de agosto cuando la banda pretendía transportar esta droga al Reino Unido, fueron detenidos en una localidad malagueña otros miembros de la organización y se intervinieron unos 2.700 kilogramos de hachís.
En esta segunda fase fueron detenidas nueve personas de nacionalidad noruega, británica, danesa y española.
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