Londres (ANSA) - El premier británico, Tony Blair, se reunirá en los próximos días en Texas con el presidente estadounidense y su máximo aliado, George W. Bush, a quien pedirá demorar por un año los controles migratorios a británicos, además de analizar sobre la llamada «guerra contra el terrorismo internacional» y la actual situación en Irak.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Bajo las nuevas medidas de inmigración estadounidenses contra la entrada de eventuales terroristas a ese país, los ciudadanos de 27 países hasta ahora excluidos, entre ellos Gran Bretaña, deberán someterse a controles en los aeropuertos norteamericanos, donde se les tomarán fotografías y huellas dactilares.
Por su parte, un portavoz de Downing Street, consultado ayer, se negó a confirmar qué día de la semana viajará el mandatario británico, y aclaró que se debe a «normas de control estrictas ante la actual situación de seguridad mundial».
Blair, que viajará con su esposa Cherie Booth, tiene previsto reunirse con Bush y su familia en el rancho del presidente norteamericano en Crawford, Texas, donde se realizará la minicumbre política.
Dejá tu comentario