8 de abril 2002 - 00:00

Recrudece la ofensiva de Israel: ya hay 200 muertos

Un helicóptero israelí ataca territorios palestinos
Un helicóptero israelí ataca territorios palestinos
Naplusa, Cisjordania (Reuters, EFE, ANSA, DPA) - Israel volvió a atacar ayer las ciudades cisjordanas de Naplusa y Jenin, dejando un saldo de 38 muertos, en ambas, durante el fin de semana, según los datos proporcionados por el jefe de las fuerzas armadas israelíes, general Shaúl Mofaz, quien dijo además que desde el comienzo de la Operación Muro de Defensa han muerto 200 palestinos y 1.500 resultaron heridos. Mientras, la Comisión de Exteriores y Seguridad del Parlamento de Israel aprobó la movilización de 28.000 reservistas para apoyar al ejército, elevando a 60.000 los llamados a filas en las últimas semanas.

La medida fue aprobada por once votos a favor, dos en contra y tres abstenciones, informó la radio oficial israelí. La aprobación valdrá por tiempo indeterminado, aunque Mofaz aseguró que, «si las operaciones militares se prolongan, estos reservistas serán sustituidos por otros».

Horas antes, el gobierno israelí calificó de exitosa su campaña militar en Cisjordania para terminar con los militantes palestinos, y un comunicado prácticamente ignoró las presiones del presidente estadounidense, George W. Bush, para retirar las tropas sin demora.

Se espera que Israel prosiga con su ofensiva, que ya lleva 10 días, hasta la llegada a la región, en los próximos días, del secretario de Estado norteamericano, Colin Powell (ver aparte), mientras Belén, bajo el toque de queda, sigue esperando un desenlace de la pugna en la Basílica de la Natividad, donde unos 200 combatientes palestinos siguen atrincherados desde el pasado martes.

Una nube de humo cubrió Naplusa luego de los ataques con tanques y helicópteros. Muchos edificios quedaron carbonizados como consecuencia de los más duros enfrentamientos desde que comenzó la Intifada, hace poco más de 18 meses.

Las fuerzas israelíes también atacaron con tanques y misiles la ciudad de Jenin, en una campaña en la cual se intenta poner fin a una ola de atentados lanzada desde ciudades a las cuales Israel considera «semilleros de terroristas».

Los palestinos dicen que la ofensiva, en la cual el líder palestino,
Yasser Arafat, fue sitiado en su cuartel general de Ramallah, fue diseñada por los israelíes para reocupar permanentemente las ciudades y para terminar con la Autoridad Palestina (AP).

• Resistencia

El ejército, que ya ha perdido a 11 soldados, encontró cierta resistencia por parte de hombres armados en Naplusa que, además, plantaron minas. «Hay enfrentamientos constantes, en callejones, casa por casa», dijo el coronel Aviv Cochavi, comandante de la brigada de paracaidistas israelíes.

Israel enfrenta ahora más brotes de violencia cerca de su frontera norte. Guerrilleros del grupo terrorista Hizbollah atacaron a tropas israelíes ubicadas al pie de las colinas en las Alturas del Golán, por lo cual Israel respondió con fuego de artillería y misiles contra posiciones ubicadas en el sur de Líbano y 5 israelíes resultaron heridos. El gobierno israelí expresó su preocupación ante la posibilidad de que esos enfrentamientos abran un nuevo frente de batalla.

Al respecto, el primer ministro
Ariel Sharon acusó directamente a Irán y a Siria por la escalada de violencia en esa región. «Detrás de lo que ocurre en Líbano está Irán, que entregó miles de cohetes y baterías a Hizbollah y a los Guardianes de la Revolución» (la guardia del régimen iraní), afirmó Sharon a la televisión pública. «Estas operaciones tampoco habrían podido producirse sin la ayuda de Siria, que controla Líbano», agregó el primer ministro. Por su parte, fuentes de Hamas, uno de los más sanguinarios grupos integristas palestinos, amenazaron atacar objetivos norteamericanos en territorio israelí.

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