Roma (EFE, ANSA) - El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, salió empatado anoche con su rival Romano Prodi en el primer debate televisivo previo a las elecciones generales, según las primeras evaluaciones.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Ambos candidatos hablaron sobre inmigración, obras públicas, educación, conflicto de intereses entre empresarios y políticos y sobre la situación de Irán. Pero sobre todo, hablaron de economía y de impuestos.
El centroizquierdista Prodi reprochó a Berlusconi el estancamiento de la economía, que el año pasado no creció y prometió no subir los impuestos. El primer ministro defendió su gestión acusando a Prodi de «demagogia» y de haber heredado una situación catastrófica del gobierno de izquierda que lo precedió.
Berlusconi también dijo que Prodi subiría los impuestos y que se opone a la modernización del país. Prodi replicó que el mandatario hablaba «como si estuviera en la oposición y no hubiera gobernado durante cinco años» y que había dicho que no aumentaría los impuestos y no lo haría.
• Promesas
En cuanto a lo que harán si ganan las elecciones, Prodi dijo que bajará el déficit fiscal, para lo cual gravará a los empresarios que fomenten el trabajo precario, al tiempo que perseguirá el fraude fiscal.
Por su parte, Berlusconi dijo que su gobierno continuará las reformas emprendidas en los últimos cinco años y hará de Italia «un país moderno», a la vez que atacó a Prodi porque, según él, haría una nación menos competitiva.
En un momento dado, el primer ministro acusó a Prodi y a la izquierda de «estar difundiendo el pesimismo y el catastrofismo, suscitando el miedo en los italianos», a lo que el líder de la oposición respondió exigiéndole que no lo insultara, que lo respetase y que hablara de lo que interesa al país.
El cara a cara, que tendrá una segunda vuelta el próximo 3 de abril, se desarrolló en medio de unas reglas estrictas en cuanto a tiempo, cámaras, preguntas y otros aspectos similares, pactados con anterioridad por ambos candidatos. Su establecimiento fue criticado por algunos periodistas y políticos que consideraron que restó espontaneidad al debate.
Dejá tu comentario