5 de octubre 2005 - 00:00

Represión en Cuba divide más a Europa

La Habana (AFP, ANSA, EFE) - La asistencia de un grupo de disidentes a una celebración alemana en La Habana tensó aun más las relaciones entre el gobierno de Cuba y la Unión Europea (UE), que, aunque está dividida en torno a su política hacia la isla, decidió mantener su presión en pos de los derechos humanos.

En un hecho simbólico, similar a otros que en 2003 pusieron en severa crisis el vínculo entre la UE y Cuba, Alemania invitó tanto a representantes del gobierno como de la oposición a festejar el lunes el 15° aniversario de la reunificación en actividades separadas. Sin embargo, como protesta, ningún funcionario cubano acudió a la recepción.

«La unificación de Alemania fue consecuencia del fracaso de la economía socialista planificada», dijo sugestivamente el embajador alemán, Ulrich Lunscken, en la velada a la que asistió la disidencia.

Diplomáticos europeos presentes en la recepción coincidieron en señalar que la relación entre la UE y Cuba está complicada
, en tanto que líderes opositores señalaron que su presencia en la fiesta podría haber agravado las tensiones.

• Acuerdo roto

La invitación a los disidentes, la primera de un país europeo desde que la UE levantó en enero las sanciones impuestas a la isla en junio de 2003 tras una ola represiva contra opositores, rompe un acuerdo del bloque de no invitar a sus fiestas en La Habana ni al gobierno ni a opositores.

La situación es aun más compleja dada la división en el seno de la UE en torno a la política hacia Cuba. Francia fue el primero que quebró el acuerdo, pues el pasado 14 de julio invitó al representante del régimen de Fidel Castro a su fiesta nacional y excluyó a la disidencia.

Mientras tanto,
España, cuyo gobierno socialista impulsó el levantamiento de las sanciones, celebrará el 12 de octubre su fiesta nacional y haría lo mismo que Francia; en tanto que el 28 será el turno de la República Checa, cuya posición coincide con la de Alemania.

Dos elementos se suman a la tensión.
La UE expresó la semana pasada su preocupación por la situación de los presos políticos en huelga de hambre y las «Damas de Blanco», un grupo de esposas de disidentes encarcelados, que están nominadas al Premio Sajarov, que concede el Parlamento Europeo para promover los derechos humanos.

Por su parte, el presidente de la ilegal Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional-(CDHRN),
Elizardo Sánchez, afirmó que «la UE tiene contrastes» y «hasta ahora no sirvió el levantamiento de las sanciones». «Entre julio y agosto hemos contabilizado unos 30 nuevos presos políticos», aseveró.

Uno de los tres disidentes cubanos en huelga de hambre desde inicios de setiembre levantó la medida debido a un «quebranto total» de su salud mientras los otros dos que la mantienen fueron cambiados de prisión, informaron fuentes de la oposición no reconocida por La Habana.

José Ferrer García
, condenado a 28 años de cárcel en marzo de 2003, levantó la medida tras 18 días de huelga en reclamo de mejoras carcelarias junto a Víctor Arroyo y Félix Navarro, todos del grupo de los 75 activistas condenados a duras penas en 2003 por «atentar contra el Estado», aunque sólo se habían limitado a expresar públicamente sus opiniones.

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