27 de agosto 2007 - 00:00

Rescatando al soldado Hubbard, en Bagdad

En esta imagen de junio de 2005, Jason (izquierda) y NathanHubbard posan en el Fuerte Benning, una base de la armadanorteamericana en el estado de Georgia.
En esta imagen de junio de 2005, Jason (izquierda) y Nathan Hubbard posan en el Fuerte Benning, una base de la armada norteamericana en el estado de Georgia.
Washignton - El último hijo que le quedaba a la familia Hubbard en Irak emprendió el camino de regreso a casa el jueves por la noche, después de que sus dos hermanos murieran en combate. Un caso extraordinariamente parecido al que se describe en la película «Rescatando al soldado Ryan», la epopeya sobre la II Guerra Mundial rodada por Steven Spielberg.

Jeff y Peggy Hubbard perdieron el miércoles a su hijo menor Nathan, de 21 años, en Irak. Tres años antes, en octubre de 2004, una bomba colocada en una cuneta en las proximidades de Faluya había acabado con la vida de su hermano, Jared, de 22 años.

Un tercer hijo del matrimonio, el mayor, Jason, de 33 años, que se alistó en el ejército al mismo tiempo que Nathan con la idea de protegerlo en Irak, emprendió ahora el camino de regreso a California. Su vuelta se realizó conforme a la normativa militar, que prevé esta contingencia para evitar que unos padres pierdan a todos sus hijos en una guerra.

Nathan Hubbard se había alistado en el ejército, junto con Jason, en el año 2005, en parte con la idea de rendir homenaje a Jared con motivo de su muerte, aunque también por venganza. Nathan fue uno de los 14 soldados norteamericanos muertos al estrellarse un helicóptero Black Hawk el miércoles al norte de Irak.

De acuerdo con la política del único superviviente seguida por EE.UU., el último de los hermanos que queda en una zona de guerra puede solicitar que lo devuelvan a casa cuando sus hermanoshan perdido la vida. El Departamento de Guerra adoptó esta política después de que cinco hermanos, los Sullivan, murieran en el hundimiento del crucero ligero en el que estaban embarcados, el USS Juneau, en la II Guerra Mundial.

«Rescatando al soldado Ryan» obtuvo en 1998 el Oscar a la Mejor Película. La historia se desarrolla en 1944 en Normandía (Francia), en torno a la búsqueda de un paracaidista, James Ryan, que ignora que sus tres hermanos habían muerto en combate. El personaje, aunque de ficción, estaba basado en un caso real.

Jared Hubbard se alistó en Infantería de Marina en diciembre de 2001. Encontró la muerte en 2004 junto a su mejor amigo del instituto, Jeremiah Baro, cuando su unidad preparaba un asalto a la que por entonces era la plaza fuerte sunita de Falluya.

En una entrevista sorprendentemente profética concedida a «Los Angeles Times» en el año 2004, el matrimonio Hubbard hablaba del miedo a perder a su hijo. Echado en un sofá cerca de ellos, luciendo barba, con un sombrero y con una guitarra a su lado, estaba Nathan, con 19 años y desocupado.

Fue precisamente en aquel momento cuando comunicó a sus padres, por primera vez, sus intenciones: «Siempre he pensado en alistarme, ya saben». Su madre le respondió: «No, ni hablar, vos no te vas». Luego, el chico le confió al periodista: «Me pasan un montón de cosas por la cabeza, ir allí y rendirle homenaje (a Jared), y a lo mejor también me están calentando la sangre las ganas de vengarme», aunque acto seguido añadió: «Lo que pasa es que no puedo hacerle esto a mi familia».

En el otoño de 2005, él y Jason, ex policía casado y con un hijo de dos años, se alistaron. En la entrevista, Nathan dijo que «allí uno va a que lo hieran y lo maten. Esa es la realidad que hay que aceptar, pero tampoco hay que obsesionarse».

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