Rumores de un cambio general del gabinete
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La dama, gobernadora del estado de Maranhao, se sintió «violentada» por el allanamiento policial que el viernes pasado puso patas para arriba la sede de la empresa que comparte con su marido, Jorge Murad, conocido en su terruño como «Jorge Primero». El apelativo alude a que todos los asuntos importantes del gobierno de Maranhao deben pasar, primero, por Jorge Murad, el superministro de su propia esposa, la gobernadora.
Los policías buscaban pruebas de una supuesta vinculación de esa empresa a un millonario fraude con proyectos financiados por el gobierno nacional en la región amazónica. Aunque el gobierno alegó que la policía federal sólo cumplía órdenes de un juez, Roseana Sarney atribuyó el allanamiento a una maniobra política de «la banda colérica del PSDB», en alusión a Serra y su compacto grupo de asesores, que, dicho sea de paso, son especialistas en la producción de even-tos políticos de toda clase.
• Ultimátum
Como sus compañeros de partido dudaban en abandonar el calor de los cargos, el martes Roseana Sarney los puso contra la espada y la pared: los amenazó con renunciar a su candidatura si no rompían con Cardoso.
La decisión debió haber sido dolorosa para esta gente: hace 38 años, desde el golpe militar de 1964, que el PFL, antes bajo el nombre de ARENA, estaba en el poder.
Con el retorno a la democracia, en 1985, ocuparon literal-mente el gobierno con José Sarney, el padre de la candidata, y luego se aliaron con Fernando Collor de Mello, Itamar Franco y Fernando Henrique Cardoso.
Ahora, ellos van por más: quieren ganar la elección presidencial del 6 de octubre y ayer firmaron una declaración de guerra contra el ex ministro José Serra. «Una cosa es segura: nunca votaremos por Serra», confió el líder del bloque de diputados del PFL, Inocencio Oliveira, en un tiro por elevación a Cardoso, ya que el primer deber de un presidente que deja el cargo es hacer todo lo posible para que lo suceda el más fiel de sus amigos.




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