Moscú - Rusia justificó ayer su ataque contra el puerto de Odesa por el objetivo de destruir un galpón con misiles enviados a Ucrania por Estados Unidos, a la vez que buscó llevar tranquilidad a sus clientes al afirmar que respetará el acuerdo firmado el viernes para permitir las exportaciones de granos desde esa localidad del mar Negro. El Ministerio de Defensa ruso afirmó que una embarcación militar ucraniana también fue destruida en el ataque del sábado, lanzado apenas un día después de que Rusia y Ucrania firmaran el acuerdo para reanudar la bloqueada salida de los cereales y aliviar la crisis alimentaria global causada por la guerra.
Rusia asegura que permitirá las exportaciones de granos a pesar del ataque al puerto de Odesa
La diplomacia de Putin salió a tranquilizar a Egipto y otros países de África. El sur de la nación invadida es clave para la salida por mar de los alimentos, pero también podría convertirse en el escenario de la guerra.
-
Caos en un desfile en EEUU: un conductor atropelló a una multitud durante un desfile dejando al menos 15 heridos
-
Israel asegura haber eliminado a un alto responsable petrolero de Irán en un ataque en Teherán
“Misiles de largo alcance de alta precisión basados en el mar destruyeron un buque de guerra ucraniano atracado y un almacén con misiles antibuque Harpoon suministrados por Estados Unidos al régimen de Kiev”, dijo a periodistas en Moscú el vocero de ese ministerio, general Igor Konashenkov.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, aseguró que el ataque a Odesa había destruido “la posibilidad misma” de diálogo con Rusia, mientras que la Cancillería ucraniana consideró el bombardeo “una escupitajo en la cara” de Turquía y la ONU, que mediaron en la firma del acuerdo de Estambul.
Condiciones
Según el acuerdo negociado bajo el auspicio del presidente turco Recep Tayyip Erdogan y el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, Odesa es uno de los tres centros de exportación de grano designados para que los barcos puedan transitar por corredores seguros en el mar Negro. Con todo, Occidente cree que el Kremlin pretende apoderarse no solo del este de Ucrania sino también del sur, lo que podría concentrar los próximos ataques en Odesa.
El jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, buscó ayer tranquilizar a sus socios sobre el futuro de las exportaciones.
Tras una reunión con su homólogo egipcio, Sameh Shukri, en El Cairo, Lavrov reiteró “el compromiso de los exportadores rusos de cereales de respetar todas sus obligaciones”. “El presidente Vladímir Putin señaló esto mismo durante la reciente conversación telefónica con el presidente egipcio (Abdel Fatah) al Sisi”, añadió Lavrov, que viajará esta semana a Uganda, Etiopía y Congo.
Stock
Unos 22 millones de toneladas de trigo y otros granos están bloqueados en los puertos ucranianos, sobre todo en Odesa, por buques rusos de guerra y las minas que puso Kiev para evitar un ataque al sur de su territorio.
Responsables ucranianos afirmaron que había grano almacenado en el puerto en el momento del ataque el sábado, aunque los depósitos no parecen haber sido afectados. Según el gobernador regional Maksim Marchenko, el bombardeo dejó “varias personas heridas”, pero no dio cifras ni detalló la gravedad de los heridos.
Guterres, que presidió la ceremonia del acuerdo el viernes, condenó “inequívocamente” el ataque. Y el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, también consideró que el mismo arroja “serias dudas sobre la credibilidad del compromiso de Rusia con el acuerdo”.




Dejá tu comentario