Los rescatistas trasladan los cuerpos de los pasajeros hasta la costa.
Al menos 110 personas murieron en el naufragio de un barco en el Volga, en la república rusa de Tartaristán, a causa de negligencias severamente condenadas por el presidente Dmitri Medvedev.
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"Después del examen del barco por los rescatistas, desgraciadamente se puede constatar que no hay ninguna posibilidad de encontrar sobrevivientes", declaró el ministro de Situaciones de emergencia, Serguei Choigú.
El ministro precisó que había 208 personas a bordo del "Bulgaria" que, teóricamente no podía embarcar a más de 120 personas. El último balance publicado en la mañana daba cuenta de 80 sobrevivientes.
Medvedev consideró el estado del barco "no satisfactorio" y ordenó la verificación de todos los transportes de pasajeros en Rusia. "El número de barcos viejas que navegan superan los límites", exclamó familiarmente.
El "Bulgaria" que transportaba unos 60 chicos, naufragó en Tartaristán, a unos 800 kilómetros al este de Moscú, en medio de una lluvia torrencial y una violenta tormenta. "Esto no hubiera ocurrido, incluso en medio de condiciones meteorológicas difíciles, si las reglas de seguridad y los controles técnicos hubiesen sido respetados", destacó Medvedev.
Según los primeros elementos de la investigación, el barco inició el crucero "a pesar de un desperfecto en el motor principal izquierdo" y cuando "escoraba hacia estribor", indicó el comité de investigación en un comunicado.
Expertos interrogados por los medios rusos también afirmaron que este tipo de embarcación era de un diseño obsoleto y su construcción no le permitía resistir más de unos minutos a una entrada de agua importante.
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