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Los manifestantes se congregaron en la catedral de San Basilio, en el acceso a la Plaza, tras la matanza de la Escuela 1 de Beslán, donde murieron al menos 335 personas, la mitad de ellas niños, y 120 cadáveres permanecen sin identificar.
Pese a la intensa lluvia, decenas de miles de personas portaban velas y flores en expresión de luto.
Además del lema oficial "contra el terrorismo", los manifestantes circularon con carteles y pancartas, muchos de ellos expuestos por sindicados, donde rechazaban el diálogo con grupos radicales.
Un sondeo del Instituto Iuri Levada, centro estadístico considerado independiente, advirtió el lunes que sólo 8 por ciento de los rusos considera que la vía de la negociación es plausible para resolver el conflicto checheno y 91 por ciento que el país sufrirá nuevos ataques en el corto plazo.
Los rusos, en su gran mayoría, expresaron malestar con las fuerzas de seguridad, militares y de inteligencia, reclamaron medidas más enérgicas y advirtieron que la corrupción política facilita el accionar de grupos terroristas.
A la movilización en la Plaza Roja asistieron representantes del gobierno, del parlamento, sindicatos y personalidades del mundo del deporte, el espectáculo y la cultura locales, además de la iglesia ortodoxa y la comunidad judía.
Los organizadores habían dicho el lunes que esperaban reunir a 100 mil personas, pero voceros policiales elevaron hoy la cifra a 130 mil.
El alcalde de Moscú, Iuri Luzhkov, advirtió que "si Rusia no fue derrotada por el nazismo, no lo será por el terror".
En un palco cercano a la catedral se ubicaron el director de orquesta Vladimir Spivakov, el jurista y defensor de derechos civiles Ghenri Reznik, conductores de televisión y la campeona de gimnasia rítmica en Atenas, Alina Kabeva, entre otros. Varias movilizaciones se realizaron en otras ciudades.
En las entrevistas concedidas el lunes a la prensa extranjera, Putin sostuvo que la ex premier británica Margaret Thatcher, "a quien vi en varias ocasiones, dijo una vez que un hombre que sale a la calle a matar a otras personas debe morir".
Asimismo, afirmó que independentistas chechenos están siendo apoyados por grupos islámicos y fundamentalistas internacionales, "que quieren destruir la paz del sur ruso".
"Hay musulmanes en la región del Volga, en Tatarstán y Bashkortostán. Chechenia no es Irak, pero no está lejos. Es hoy parte vital de nuestro territorio y aquí estamos hablando de la integridad territorial rusa", dijo Putin.
El presidente aplazó una visita a Alemania prevista para el fin de semana y participó de una misa en memoria de las víctimas de Beslán, en una zona vecina a la Universidad de Moscú, donde dejó cuatro velas delante del crucifijo, tradición ortodoxa para el recuerdo de difuntos, informó la agencia Interfax.
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