Se disparan ventas de yodo en EEUU por miedo a llegada de radiación de Japón
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La administración en el cuerpo humano de yodo, ya sea en pastillas o en su forma líquida, es una de las soluciones para prevenir la contaminación radiactiva de la tiroides.
El objetivo es bloquear la demanda de yodo de la tiroides que, al tener cubiertas sus necesidades con la administración controlada de ese elemento químico, no requerirá más y rechazará así el agente radiactivo que esté en el ambiente.
La situación en la planta nuclear de Fukushima, en Japón, entró hoy en fase crítica tras un incendio y una nueva explosión, que desataron el temor a una fuga masiva de radiactividad y la declaración de un radio de exclusión aérea de 30 kilómetros.
El diario asegura que las autoridades estadounidenses, especialmente las de los estados de Washington y California -entre los que se encuentran en la costa pacífica del país y, por ende, más cercanos a Japón- no han detectado altos niveles de radiactividad en su territorio y no han pedido a la población que tomen medidas ante una posible presencia de radiactividad.
"Japón ha evacuado un área de unos 30 kilómetros alrededor de las plantas nucleares. El estado de Washington está entre 8.000 y 9.600 kilómetros de Japón", señaló el portavoz del Departamento de Salud de ese estado, Tim Church.
También las autoridades de California han pedido a sus residentes que eviten tomar medidas por su cuenta, como la ingestión de yodo, ya que puede tener efectos no deseados sobre niños, personas que tienen alergias al marisco y aquellas que tienen problemas de tiroides.
Las ventas de yodo en Estados Unidos se han disparado, sin embargo, debido al nerviosismo existente por la posibilidad de que se desate una catástrofe nuclear en Japón mientras hoy mismo se ha declarado otro incendio en el edificio del reactor número 4 de la central nuclear de Fukushima, en el noreste de Japón, donde otros tres reactores sufren problemas tras el terremoto del viernes.




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