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La enmienda aprobada, que fue presentada por el ministro de Sanidad, Jean-Francois Mattei, estipula que queda prohibida en Francia "toda intervención que tenga como fin hacer que nazca un niño genéticamente idéntico a otra persona viva o muerta".
El texto prevé que quede fuera de la ley el "desarrollo de un embrión humano, que no haya salido directamente de los gametos de un hombre y de una mujer".
El Gobierno propondrá a los senadores que se acompañe esa prohibición de una incriminación penal de "crimen contra la especie humana", que será castigado con 20 años de cárcel y 7 millones de dólares de multa. Ese crimen prescribirá a los 30 años, que se contarán a partir de la mayoría de edad del clon.
A parte de prohibir la clonación humana, el proyecto de ley bioética autoriza por cinco años la investigación con embriones sobrantes que no sean objeto de planes de procreación.
Los senadores dieron luz verde además a que, para acceder a la reproducción médica asistida, las parejas no casadas deban demostrar que llevan al menos dos años viviendo juntos.
Este texto, que revisa las leyes de bioética de 1994, limita la donación de órganos al círculo familiar y a las parejas que acrediten una vida común de al menos dos años.
Los senadores aprobaron igualmente la creación de una agencia de biomedicina, que se encargará de las labores de la oficina francesa de trasplantes y la Agencia para la Procreación, la Embriología y la Genética Humanas.
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