Jerusalén (AFP, ANSA) - El primer ministro israelí,Ariel Sharon, acusó ayer a Siria de esconder armas iraquíes de destrucción masiva, con lo que trata de implicar a ese país en el llamado «eje del mal» al que Washington declaró la guerra y que, según Estados Unidos, está integrado por Irak, Irán y Corea del Norte.
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Estas afirmaciones tuvieron lugar cuando Sharon debía hacer frente a las acusaciones, formuladas por miembros del Partido Laborista, de querer centrar su discurso en Irak a fin de desviar la atención de los israelíes de los asuntos de corrupción que se abaten sobre su partido, el conservador Likud, a poco más de un mes de que se celebren elecciones legislativas.
«Existen informaciones que tratamos de verificar. Pero estamos seguros de que Irak transfirió armas químicas o bacteriológicas a Siria», declaró Sharon a la segunda cadena de la televisión israelí.»Saddam Hussein quiso esconder estas armas y pienso que los estadounidenses también lo saben», aseguró Sharon.
Tres años después de que concluyeran sin éxito las negociaciones de paz, las relaciones entre Israel y Siria pasan por su peor momento, debido sobre todo a la disponibilidad de Damasco para servir de base a varias organizaciones radicales palestinas.
«Israel está interesada en que Siria figure entre las naciones amenazadas por los estadounidenses debido a su apoyo al terrorismo. Israel se preguntó siempre por qué Siria no formaba parte del 'eje del mal'», explicó Shlomo Brom, experto en cuestiones sirias de la Universidad de Tel Aviv.
«No sería sorprendente que Irak y Siria mantengan relaciones dudosas ya que los presidentes de ambos países reforzaron sus vínculos. Además Bachar El Assad violó las resoluciones de la organización de Naciones Unidas al importar petróleo de Irak», estimó Brom.
•Tema prioritario
La posibilidad de una ofensiva estadounidense en Irak y de un ataque de Bagdad contra Israel, como sucedió en 1991, se convirtió en el tema prioritario para Sharon.
Por su parte, Damasco calificó de «ridículas» e «infundadas» las acusaciones del primer ministro israelí. «Las alegaciones de Sharon son infundadas y pretenden desviar la atención del arsenal químico, nuclear y biológico que Israel posee», declaró un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores sirio, citado por la agencia oficial «SANA». «Estas acusaciones son ridículas, sobre todo porque Siria firmó el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) e instó, junto con otros países árabes, eliminar de Medio Oriente todas las armas de destrucción masiva», agregó el portavoz. «La única parte que se opuso a esta petición y lo sigue haciendo todavía es Israel», dijo.
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