Luiz Inácio Lula Da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), se mantiene al tope de las preferencias con 33 por ciento para la primera vuelta del 6 de octubre, a gran distancia de sus perseguidores, pero con tendencia declinante. Por primera vez desde que Otro de los candidatos, el socialista y evangelista ex gobernador de Rio de Janeiro, Anthony Garotinho de Oliveira, bajó de 13 a 10 por ciento de las intenciones de voto.
Tal vez sean las frecuentes reuniones que mantiene desde que volvió de estudiar en Harvard con un grupo de sesenta banqueros, directores de fondos de pensión y empresarios, que según sus cálculos, controlan 60 por ciento de la deuda interna, lo que le permitió ser visto con ojos más tolerantes a pesar de su retórica antiliberal y ganar confianza como candidato «anti-Lula».
Gomes es hijo de familias aristocráticas del estado nordestino de Ceará, del que fue gobernador entre 1990 y 1994, año en que su ascendente carrera política se vio afectada por denuncias de corrupción.
Dejá tu comentario