El Supremo Tribunal Federal de Brasil (STF, corte suprema) comenzó a juzgar, en sesión extraordinaria, pasadas las 23.20 de esta noche (misma hora que en la Argentina) el pedido del gobierno para suspender la sesión sobre el juicio político a la presidenta Dilma Rousseff que se desarrollará el domingo, porque considera equivocado el informe que será sometido a votación en la Cámara de Diputados.
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El pedido fue realizado por el abogado general de la Unión, José Cardozo, y el ministro del STF instructor del caso es Edson Fachin, quien debe someter su informe al resto de los miembros del máximo tribunal brasileño.
"Situaciones excepcionales exigen medidas excepcionales (eso es lo que establece) el reglamento", declaró el presidente del Tribunal Supremo, Ricardo Lewandowski al convocar a una reunión de los jueces de esa tribunal a las 17.30 horas de Brasilia (20.30 GMT).
"Determino a la Secretaría (del Supremo) que convide a todas las partes interesadas y distribuya (la documentación de las acciones recibidas) a los señores ministros", anunció el titular de la Corte Lewandowski.
El Supremo Tribunal Federal está compuesto por 11 ministros y cualquiera tiene la atribución de solicitar "vistas" para estudiar los casos en profundidad, lo que de ocurrir podría postergar una decisión este jueves.
De ser así, esto implicaría que la Cámara de Diputados no tendrá autorización para sesionar el próximo domingo cuando se habría de votar sobre la apertura de juicio contra Rousseff. Por esa razón hoy por la tarde la tensión política creció en Brasilia, donde grupos contra y a favor de la presidenta ya están acampados para marchar el domingo durante la sesión del Congreso que ahora quedó en suspenso.
El presidente de Diputados, Eduardo Cunha, fue quien convocó para ese día a los 513 miembros de la Casa para pronunciarse sobre el parecer de la Comisión Especial sobre el "impeachment" que recomendó la apertura de un proceso contra Rousseff.
La decisión citar al Supremo a una reunión extraordinaria fue adoptada este jueves por el ministro Lewandowski horas después de que el Abogado General de la Unión, José Eduardo, interpuso una acción sobre la nulidad de lo actuado por la Comisión Especial de Impeachment.
Cuyo relator Jovair Arantes recomendó la apertura del proceso contra Rousseff y su parecer fue respaldado por 38 votos contra 27, lo cual representó la primera de varias derrotas del gobierno en esta semana .
En el pedido presentado al Supremo el gobierno solicita "declarar nulidad del parecer del diputado instructor Arantes" valoró el abogado oficial José Eduardo Cardozo.
El gobierno denunció, asimismo, que no fue "respetado el debido derecho de defensa de la presidenta" en las sesiones de la Comisión Especial.
Y junto con lo anterior esa comisión habría "deformado el objeto" de la denuncia contra Rousseff e incorporado acusaciones que carecen de respaldo, señaló hoy Cardozo en rueda de prensa luego de enviar su pedido de cautelar.
"No, en absoluto" respondió Cardoso al ser consultado si el Palacio del Planalto optó por llevar el caso al Supremo ante la "desbandada" de diputados aliados que emigraron a la oposición para votar contra Rousseff en la sesión del domingo en el Congreso.
Cardozo también formuló comentarios críticos contra el jefe de Diputados Eduardo Cunha, a quien el gobierno considera uno de sus mayores enemigos por ser el arquitecto de la estrategia por el impeachment.
En tanto el opositor partido Demócrata consideró hoy que la "judicialización" de la crisis es síntoma de la debilidad política del gobierno ante la incapacidad de garantizar votos contra el enjuiciamiento.
Fuentes dijeron al diario Folha que el ex presidente Lula da Silva, principal consejero de Rousseff, habría admitido que la situación del gobierno es adversa.
Para que el Congreso inicie ese juzgamiento la oposición necesita reunir una mayoría especial, de 342 legisladores sobre un total de 513.
Este jueves el poderoso el bloque de diputados Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) anunció su apoyo al juicio de Rousseff.
El PMDB cuenta con 68 escaños en la Cámara Baja donde tiene la mayor bancada y hasta la semana pasada el gobierno apostaba a que más de 20 "pemedebistas" respaldaran a Rousseff. "Hay una clara mayoría a favor el impeachment, más del 90 %" sufragará contra Rousseff aseguró hoy Leonardo Picciani, confirmando una mala noticia para el Palacio del Planalto.
Que se sumó a otras conocidas esta semana cuando el Partido Progresista, con 47 bancas en Diputados, y el Partido de la Social Democracia, con 36, también anunciaron que abandonaban al gobierno del cual fueron aliados durante años.
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