Las protestas de opositores regresaron tras varios meses de calma.
Unos 100 mil "camisas rojas", partidarios del prófugo ex primer ministro Thaksin Shinawatra, pasan hoy su segunda noche en las calles de Bangkok y otras ciudades, después de que el Gobierno rechazase presentar su dimisión, disolver el Parlamento y convocar elecciones.
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El primer ministro Abhisit Vejjajiva había denegado un ultimátum, a lo que los opositores respondieron con la amenaza de "derramar cientos de litros de sangre".
Varios desconocidos lanzaron hoy seis granadas contra un cuartel del Ejército de Tailandia, hiriendo a dos soldados y aumentando la tensión en Bangkok.
Según el portavoz militar, el coronel Sansern Kaewkamnerd, desde una furgoneta y con un lanzagranadas se efectuaron disparos de proyectiles M-79 a las puertas del cuartel del Regimiento de Infantería.
Aún no está claro si el ataque está relacionado con las protestas, lo cual aumenta el miedo a un golpe de Estado, situación que no es infrecuente en Tailandia en tiempos de inestabilidad política.
El ataque coincidió con otra manifestación en otra base militar en la que el Gobierno se había establecido.