El balotaje presidencial de Perú entró en su etapa decisiva y los candidatos Keiko Fujimori y Roberto Sánchez protagonizaron un intenso debate marcado por acusaciones cruzadas, promesas de campaña y propuestas para enfrentar la inseguridad. A una semana de la votación, ambos dirigentes buscaron convencer a un electorado preocupado por la criminalidad y el prolongado período de inestabilidad política que atraviesa el país.
Balotaje en Perú: fuertes cruces por seguridad y corrupción en el último cara a cara de Keiko Fujimori y Roberto Sánchez antes de las elecciones
Los candidatos presidenciales expusieron propuestas opuestas sobre la crisis política y la inseguridad que preocupa a la mayoría de los peruanos.
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La creciente violencia y las extorsiones dominaron el debate entre los aspirantes a la presidencia.
La discusión dejó en evidencia dos visiones diferentes sobre cómo abordar los principales problemas nacionales. Mientras Fujimori prometió una estrategia de seguridad basada en medidas más duras contra el delito, Sánchez centró sus críticas en la corrupción y en lo que definió como una "mafia política" que condiciona el funcionamiento de las instituciones.
Las propuestas de Keiko Fujimori para combatir la inseguridad
La candidata de derecha, Keiko Fujimori, sostuvo que la lucha contra el crimen será una prioridad de su eventual gobierno. La dirigente, que busca llegar a la presidencia por cuarta vez consecutiva, aseguró que impulsará una serie de medidas orientadas a reforzar la seguridad pública.
Entre sus principales propuestas mencionó el despliegue de militares en apoyo a la policía, el combate frontal contra las organizaciones dedicadas a la extorsión, la expulsión de extranjeros que cometan delitos y la implementación de esquemas laborales para la población carcelaria.
"Desde el primer día actuaremos con mucha fuerza (...) Vamos a luchar contra la criminalidad. Seré yo quien asuma el liderazgo para combatir a los delincuentes", afirmó durante el debate.
La hija del exmandatario Alberto Fujimori también planteó que el Estado debe recuperar el control frente al crecimiento de la violencia, una de las principales preocupaciones de la ciudadanía.
La respuesta de Roberto Sánchez y su crítica a la "mafia política"
Por su parte, Roberto Sánchez propuso un enfoque diferente para enfrentar la inseguridad. El actual congresista, exministro y psicólogo sostuvo que la solución pasa por fortalecer las instituciones democráticas y mejorar el funcionamiento del sistema judicial.
Entre sus iniciativas figura la creación de una policía de investigación especializada para combatir tanto el delito como los casos de corrupción.
"Es el momento de luchar contra la inseguridad recuperando la democracia. Hoy la política cooptada por la mafia política, por la corrupción, está impidiendo defender la vida de los peruanos", expresó.
Durante el intercambio, Sánchez acusó a Fujimori de integrar una estructura política que, según afirmó, ha contribuido a la caída de distintos presidentes en los últimos años. La candidata respondió vinculándolo con el expresidente Pedro Castillo, quien fue destituido y posteriormente encarcelado tras intentar disolver el Congreso.
Una elección marcada por la crisis política y la inseguridad
El debate se desarrolló en un contexto complejo para Perú. El país ha tenido ocho presidentes en apenas una década, un escenario que refleja la profunda inestabilidad institucional que atraviesa.
A esto se suma el crecimiento de la inseguridad. Según las encuestas, cerca del 70% de los peruanos considera que la delincuencia es uno de los principales problemas nacionales. Los datos policiales muestran además que las extorsiones aumentaron un 20% durante 2025 respecto del año anterior.
Encuestas ajustadas antes de la segunda vuelta
A pocos días del balotaje, las mediciones muestran una competencia muy pareja. De acuerdo con un sondeo de Ipsos publicado este domingo, Fujimori registra 38% de intención de voto, mientras que Sánchez alcanza 35%, una diferencia que se encuentra dentro de los márgenes de una elección altamente competitiva.
Ambos candidatos llegan a esta instancia con niveles de respaldo relativamente bajos. Fujimori obtuvo el 17,1% de los votos en la primera vuelta, mientras que Sánchez avanzó al balotaje tras conseguir el 12%.
Los peruanos volverán a las urnas en una semana para definir quién sucederá al presidente interino José María Balcázar, cuyo mandato finalizará el próximo 28 de julio. La votación definirá no solo al próximo jefe de Estado, sino también el rumbo que tomará un país atravesado por la incertidumbre política y el desafío de contener la creciente inseguridad.
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