Lejos de moderar el ardor belicista de Bush, lo único que hace Blair es subrayar la retórica guerrera del presidente norteamericano. Tras la tragedia de las Torres Gemelas, dijo: «No extenderemos la guerra contra el terrorismo a Irak, a no ser que tengamos pruebas incontestables de la participación de Irak en el ataque del 11 de setiembre». Una frase de la que ha renegado por completo. De hecho, recientemente anunció que Gran Bretaña seguiría a EE.UU. en la guerra en cualquier eventualidad, inclusive en el hipotético caso de que no obtuviese el respaldo de la ONU.
Dejá tu comentario