23 de agosto 2012 - 22:44

Tras 24 horas de feroces bombardeos, el ejército sirio avanza "casa por casa"

Tras 24 horas de feroces bombardeos, el ejército sirio avanza casa por casa
Tropas y tanques ingresaron en una ciudad cercana a Damasco para combatir a los opositores al presidente Bashar al Asad, cuya lucha por mantener el poder llevó a Siria a una guerra civil cada vez más sangrienta.

Artillería y helicópteros atacaron la ciudad suní de Daraya durante 24 horas, provocando la muerte de 15 personas y 150 heridos, antes de que los soldados realizaran incursiones casa por casa, dijeron fuentes de la oposición.

Unas 100 personas, incluyendo 59 civiles, murieron en hechos de violencia en todo el país, según el opositor Observatorio Sirio de los Derechos Humanos. Unas 200 fallecieron el miércoles.

Las fuerzas de Al Asad encontraron poca resistencia a medida que intentaban avanzar hacia el centro de Daraya, en el extremo sudoeste de Damasco. Los rebeldes armados aparentemente ya se habían retirado de esa zona, dijeron activistas en la capital.

"Están usando bombas de mortero para despejar cada sector y luego ingresan, mientras avanzan hacia el centro", dijo Abu Zeid, uno de los activistas, por teléfono desde un área cercana a Daraya.

El ejército expulsó a insurgentes de buena parte de las áreas de la capital que éstos habían capturado después de que un ataque con bomba causó la muerte de cuatro altos funcionarios de seguridad el 18 de julio. Pero los rebeldes han atacado de nuevo tras reagruparse y enfrentar a las tropas en feroces combates.

Incursiones militares punitivas y matanzas sumarias parecían ser una de las respuestas mientras Al Asad busca desesperadamente mantener el control de Damasco y el centro comercial norteño de Alepo, dijeron fuentes opositoras.

Tanques y tropas atacaron el suburbio suroccidental de Mouadamiya, en Damasco, el lunes y el martes, y causaron la muerte de 86 personas, la mitad de ellos a sangre fría, según opositores a Al Asad. Fue difícil verificar los reportes debido a las restricciones a los medios independientes.

Los líderes sirios dicen que están luchando contra "terroristas armados" respaldados por naciones de Occidente y potencias árabes que desean derrocar a Al Asad por la resistencia mostrada a Israel y a Estados Unidos.

Algunos combatientes extranjeros de países árabes y otros se unieron a los rebeldes sirios, posiblemente incluyendo a Rustam Gelayev, hijo del exlíder rebelde checheno en la región del Cáucaso rusa.

Medios rusos y páginas de internet afines a los insurgentes islámicos en el Cácauso reportaron que Gelayev había sido asesinado en Siria, con algunos diciendo que el hombre estaba combatiendo en contra de Al Asad.

El periódico ruso Kommersant, sin embargo, citó a un familiar de Gelayev diciendo que había estado estudiando en Siria, pero que había decidido dejar el país por la violencia y había muerto en viaje a Turquía.

En Alepo, proyectiles lanzados por tanques impactaron edificios en el distrito de Saif al-Dawla, incluso mientras civiles desplazados volvían a chequear sus casas o recoger pertenencias que habían dejado abandonadas.

Alepo, alguna vez una ciudad próspera, está atravesando momentos de desesperación, dividida por la guerra, con sus calles repletas de basura sin recolectar y los vecinos sin saber si huir o quedarse.

Material publicado en la página de YouTube mostró un funeral en Daraya de una madre y cinco niños de la familia al-Sheikh. Activistas afirmaron que las víctimas fueron asesinadas en un ataque militar contra la localidad luego de haber escapado de una ofensiva de las tropas al suburbio capitalino de Mouadamiya.

Los cuerpos estaban envueltos en sábanas blancas y las caras de los niños estaban expuestas. "No hay más Dios que Alá, Al Asad es el enemigo de Alá", decían algunos dolientes.

La diplomacia internacional no logró poner fin al conflicto en Siria, que según Naciones Unidas ya costó la vida a más de 18.000 personas desde que estalló una revuelta popular en marzo del 2011.

El saliente enviado de paz de la Liga Arabe y la ONU, Kofi Annan, culpó del estancamiento diplomático a la división en el Consejo de Seguridad del organismo, donde Rusia y China bloquearon repetidamente los esfuerzos de Occidente por aumentar la presión contra Al Asad.

Babacar Gaye, jefe de los observadores de Naciones Unidas enviados a supervisar un fallido pacto de cese al fuego, tenía previsto dejar Damasco el jueves. El mandato de la misión expiró y no fue renovado debido a la espiral de violencia en el país.

El sucesor de Annan, el veterano diplomático argelino Lakhdar Brahimi, viajó a Nueva York para una semana de consultas en Naciones Unidas, dijo su portavoz.

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