Tras el bombardeo de Hamás a Jerusalén, Israel moviliza 75 mil reservistas
-
Artemis 2 dejó atrás la cara oculta de la Luna, recuperó contacto y ya inicia el regreso a la Tierra
-
Estalla la polémica en Alemania por una medida que exige autorización militar a hombres para viajar al exterior
De concretarse, se trataría de la mayor cifra de reservistas movilizada en décadas, y muy por encima de las movilizadas en la guerra con Hezbollah en 2006 y la ofensiva Plomo Fundido en Gaza, dos años después, que tomó 10.000.
El Ejército israelí "continúa golpeando fuerte a Hamas y está listo para expandir sus acciones hacia Gaza", dijo el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en un comunicado.
El cohete disparado a Jerusalén activó las sirenas antiaéreas de la ciudad por primera vez desde 1991, pero cayó en un descampado en Gush Ezion, un conjunto de colonias judías de Cisjordania ubicadas al sureste del histórico centro urbano.
Abu Obeida, vocero del brazo armado de Hamas, dijo que el grupo arrojó un cohete de largo alcance hacia Jerusalén.
"Estamos enviando un mensaje breve y simple: no hay seguridad para ningún sionista en ninguna pulgada de Palestina, y tenemos pleaneadas nuevas sorpresas", señaló el portavoz.
Yoav Mordejai, vocero de las FFAA israelíes, declaró por su parte que "a los terroristas de Gaza les conviene esconderse. Esta noche no habrá calma allí. Lanzaremos oleadas de ataques aéreos contra centenares de lanzadores de misiles, tal como estamos haciendo en este mismo instante".
También este viernes, por segundo día consecutivo, otro de los cohetes palestinos fue disparado contra la zona de Tel Aviv, el corazón diplomático, comercial y cultural de Israel, y activó las sirenas antiaéreas de la ciudad, pero la policía dijo que el proyectil al parecer cayó en el mar y no causó ni víctimas ni daños.
La violencia en esa frontera comenzó la semana pasada con los primeros ataques con cohetes desde Gaza y la repuesta de Israel replicando con bombardeos, pero escaló de modo dramático el miércoles con el asesinato del líder del brazo armado de Hamas, Ahmed Al Jabari, punto de partida de la operación militar israelí "Pilar Defensivo".
Este viernes, el Ejército israelí mató a otro líder del brazo armado de Hamas, a dos de sus hermanos y a un vecino en un ataque aéreo en el centro de Gaza, lo que hasta ahora eleva a 28 el número de palestinos muertos por fuego israelí desde el miércoles pasado.
Ahmed Abu Yalal, uno de los líderes de las Brigadas Ezzedin Al Qasam, brazo armado de Hamas, fue víctima de un ataque aéreo al este del campo de refugiados de Al Mughazi, afirmó el portavoz del Ministerio de Salud palestino de Hamás, Ashraf al Qedra, informó la agencia de noticias EFE.
El Ejército israelí dijo que ejecutó más de 600 bombardeos contra Gaza desde el inicio de la ofensiva y que los grupos palestinos lanzaron unos 550 cohetes contra el sur de Israel en ese mismo lapso, 26 de los cuales cayeron en áreas habitadas.
Tres civiles israelíes murieron el jueves cuando su casa fue alcanzada en la ciudad de Kiriat Malachi.
Este viernes, seis soldados israelíes sufrieron heridas moderadas o leves por la explosión de un cohete lanzado contra el sureño municipio de Eshkol, informó Haaretz.
El servicio de rescate de Israel dijo que ya atendió a 54 víctimas desde el miércoles, incluyendo a los tres muertos, las únicas víctimas mortales registradas hasta ahora en Israel.
La jornada comenzó con una visita a Gaza del primer ministro egipcio, quien pidió el fin de la ofensiva israelí.
En virtud de un pedido egipcio, Israel dijo que detuvo sus ataques contra Gaza durante la visita del primer ministro Hisham Qandil, pero Hamas acusó al Ejército israelí de haber violado el alto el fuego con un bombardeo que dejó dos muertos, uno de ellos un niño, algo que Tel Aviv desmintió vehementemente.
Qandil recorrió el Hospital de Shifa, en Ciudad de Gaza, junto al primer ministro de Hamas en la región costera, Ismail Haniyeh, quien hizo su primera aparición pública desde que Israel comenzó su ofensiva, el miércoles pasado, con ataques en los que murieron varias personas, entre ellas el jefe militar de Hamas.
En un momento de tensión, un hombre corrió hacia ambos líderes cargando el cadáver del chico de cuatro años que, según Hamas, había muerto en un bombardeo israelí poco antes.
"No podemos callarnos ante esta tragedia y todo el mundo tiene que asumir su responsabilidad. Israel tiene que respetar los tratados internacionales que ha firmado", afirmó Qandil.
Desde El Cairo, el presidente de Egipto, el islamista Mohamed Mursi, denunció la ofensiva israelí como una "agresión flagrante contra la humanidad" y dijo que su país "no dejará sola a Gaza".
"El nuevo Egipto es completamente diferente, y está determinado a detener el ataque contra Gaza", agregó.
El canciller israelí, Avigdor Lieberman, dijo que la ofensiva en Gaza persigue un "efecto disuasorio" que busca "impedir que los palestinos en Gaza empleen el terrorismo contra Israel".



Dejá tu comentario