30 de enero 2010 - 21:18

Tras sufrir una crisis de hipertensión, Lula afirmó que está "listo para entrar a la cancha"

Lula da Silva.
Lula da Silva.
El presidente de Brasil, Luiz Lula da Silva, afirmó que su salud está "perfecta" y que retomará su agenda y sus viajes a partir del lunes próximo, luego de haber sufrido una crisis de hipertensión que le impidió participar del Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza.   

"Mi salud está perfecta...estoy listo para entrar a la cancha", dijo de buen humor Lula, de 64 años, tras realizarse una batería de exámenes médicos a causa de una crisis de hipertensión que lo alejó del trabajo desde el jueves.   

Vestido con la chaqueta del equipo olímpico de Brasil, Lula ofreció una conferencia de prensa en la que afirmó que continuará su ritmo de viajes durante su último año de gobierno, que coincide con las elecciones presidenciales el 3 de octubre próximo.   

"Si el presidente no está mirando de cerca las cosas, las cosas no funcionan. Eso lo aprendí en los siete años de gobierno. Vamos a encontrar la forma, pero no se puede dejar de prestarle atención a las cosas", dijo Lula, quien pasado el mediodía llegó al Palacio de la Alvorada, sede oficial, en Brasilia.   

El presidente comentó que se quedó "preocupado pero no asustado" con la suba de presión registrada el miércoles por la noche, por lo cual estuvo hospitalizado durante la madrugada del jueves en Recife, estado de Pernambuco, donde los médicos decidieron cancelar su viaje a Davos, Suiza, para participar del Foro Económico Mundial.   

"Asustado estaba el médico, si era por mi tomaba un remedio e iba para Suiza, pero ellos insistieron", contó.   

El presidente, de 64 años, atribuyó la suba de presión arterial a sus pocas horas de descanso en los últimos días, durante un contacto con la prensa al salir del Instituto del Corazón (Incor) en San Pablo.   

El ritmo de trabajo del presidente -es el mandatario que más viajó por dentro y fuera de Brasil- fue calificado por Dilma Rousseff, su jefa de ministros y precandidata presidencial, como un "Rally Paris Dakar". 

"Con Lula es así, si hay comida cerca, hay que comer, si hay agua, hay que tomar, si hay baño hay que aprovechar, porque uno no sabe cuando termina el día de trabajo con Lula", comentó Rousseff.   

El presidente se sometió hoy a una batería de exámenes: un ecocardiograma para determinar la función cardíaca, una tomografía de las arterias cardíacas, chequeo de abdomen y próstata, test de función pulmonar y análisis de orina y de sangre.   

"Los exámenes salieron perfectos", dijo Lula, quien tiene previsto regresar al trabajo el próximo lunes en Brasilia, en un acto para el reinicio de la actividad judicial en el Superior Tribunal Federal (STF).   

El presidente admitió que la crisis de hipertensión se debió al "exceso de cansancio y muchas horas despierto". 

El lunes pasado estuvo en Rio de Janeiro, llegó a la madrugada del martes, día en el que fue a Porto Alegre a participar del Foro Social Mundial, para luego viajar a Recife, Pernambuco, en el otro extremo del país, para inaugurar obras.

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