Desde las primeras horas de la mañana de ayer hubo pánico en la Bolsa de Bombay, que interrumpió tres veces sus operaciones por registrar bajas excesivas.
Es cierto que el mercado estuvo influido por la apertura a la baja de las Bolsas de Europa y de EE.UU., pero no hay duda de que en la India el derrumbe de las acciones y también el de la rupia tuvieron un significado político.
En los últimos dos días los aliados del Partido del Congreso -entre ellos los dos principales partidos comunistas, que se declaran marxistas-, aun subrayando las diferencias, acordaron su voto favorable al futuro gobierno encabezado por Gandhi, y el mercado reaccionó con el derrumbe de la Bolsa, con compañías privadas que venden sus títulos y estatales que compraban en un intento de frenar las pérdidas.