12 de diciembre 2017 - 00:00

Trump arriesga un asiento clave en el Senado con un denunciado por abuso

La votación será hoy. Los analistas subrayan que está en juego la moralidad y la ética de la política de EE.UU.Barack Obama rompió el silencio y afirmó que “la situación es grave”.

RECLAMO. Rachel Crooks, Jessica Leeds y Samantha Holvey, (izq. a der.) denunciaron por acoso sexual a Donald Trump durante la campaña electoral del año pasado, pero no hubo consecuencias legales. Ahora piden que su caso sea investigado en el Congreso.
RECLAMO. Rachel Crooks, Jessica Leeds y Samantha Holvey, (izq. a der.) denunciaron por acoso sexual a Donald Trump durante la campaña electoral del año pasado, pero no hubo consecuencias legales. Ahora piden que su caso sea investigado en el Congreso.
Washington - Los habitantes del sureño estado de Alabama eligirán hoy a uno de sus dos senadores en un comicio crucial para la Casa Blanca y para la ajustada mayoría que tienen los republicanos en la Cámara alta, una puja en la que el presidente Donald Trump y gran parte de su partido apoyan a un candidato denunciado de abusar a varias menores.

"Este país no puede darse el lujo de perder una banca. No podemos permitirnos tener un demócrata liberal que sea un títere de Nancy Pelosi y Chuck Schumer", los dos líderes de la oposición en el Congreso en Washington, advirtió hace sólo unos días Trump durante un acto en la ciudad de Pensacola, en el norte de Florida. "Salgan y voten por Roy Moore", sentenció el mandatario en un estadio de la ciudad fronteriza con Alabama.

Las elecciones legislativas de medio término recién serán en noviembre del año que viene en Estados Unidos, pero en Alabama está en disputa la banca que el actual fiscal general del país, Jeff Sessions, dejó vacante a principio de año cuando Trump lo nominó para ser parte de su gabinete.

Moore, es un ex presidente de la Corte Suprema local de 70 años y una figura muy popular entre el establishment conservador de ese estado sureño; mientras que los demócratas eligieron para competirle a Doug Jones, un ex fiscal general del estado y defensor de derechos humanos de 63 años que cobró popularidad cuando logró condenar a dos miembros del Ku Klux Klan por el incendio de una iglesia en 1963, en el que murieron cuatro niñas negras.

En un estado tradicionalista y conservador como Alamaba, no sorprendió a nadie que ni bien comenzara la campaña los sondeos ubicaran a Moore como el favorito indiscutido, al menos hasta que el diario The Washington Post interrumpió con una denuncia que hizo tambalear el futuro del veterano republicano.

El mes pasado el periódico publicó la denuncia de Leigh Corfman, una mujer de 53 años que contó que cuando tenía 14 Moore, por entonces un fiscal de 32 años, se acercó a ella en un edificio de tribunales y le pidió su teléfono. Más tarde salieron y en una ocasión, denunció Corfman, le sacó la ropa, tocó todo su cuerpo e hizo que ella le tocara los genitales.

A las palabras de Corfman le siguieron las de otras mujeres que acusaron al entonces funcionario por abusos, ataques y acoso sexual. Cuando intentó defenderse en el programa de radio de Sean Hannity, una de las estrellas de Fox News, Moore aseguró que "en general no" salió con chicas de 17 o menores y destacó que nunca "salió con ninguna chica sin el permiso de su madre".

La serie de acusaciones erosionaron la imagen de Moore, le restaron muchos puntos en las encuestas y achicaron su ventaja hasta entrar dentro del margen de error, pero nunca dejó de estar primero. Moore, de 70 años, fue elegido dos veces presidente de la Corte Suprema de Alabama, pero fue depuesto del cargo dos veces: en 2003 por haberse negado a retirar de un edificio oficial una estatua de dos toneladas en honor a los Diez Mandamientos y en 2016 por desafiar a la Corte Suprema al negarse a aplicar el fallo que legalizó el matrimonio homosexual.

Tras la denuncia publicada por el Post, parte de la cúpula republicana intentó romper con él y hasta se analizó la posibilidad de lanzar a un nuevo candidato del partido. Pero Trump, quien también fue denunciado por abuso y acoso sexual (ver recuadro aparte), escuchó las opciones y finalmente se definió por mantener como sea la mayoría de dos bancas en el Senado federal. "La negativa de los demócratas a dar siquiera un voto a nuestra masiva reducción de impuestos es por lo que necesitamos al republicano Roy Moore para ganar Alabama", escribió Trump en Twitter a principio de mes. "Necesitamos este voto para frenar el crimen, la inmigración ilegal, muro fronterizo, ejército, pro-vida, veteranos, jueces, segunda enmienda y más", agregó .No obstante, el desafío político y moral de la elección es tal que el expresidente Barack Obama se implicó ayer y llamó a los votantes a movilizarse a favor de Jones. "La situación es grave", dijo en un mensaje telefónico. "No puede quedarse en casa".

Para el estado mayor republicano en Washington, la elección está perdida por partida doble. Si Moore gana, el partido teme ser perjudicado por asociación; y si pierde, también perderá la actual mayoría republicana en el Senado, de 52 de 100 asientos. "Roy Moore será un regalo para los demócratas", reconoció el senador republicano Lindsey Graham. "Será un tema central en las legislativas de 2018", dijo a CNN.

Agencia AFP y Ámbito Financiero

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