El Consejo de la Federación, la Cámara alta del Parlamento ruso, aprobó una petición del presidente Vladimir Putin para intervenir militarmente en la península de Crimea, informó la agencia de noticias Interfax en Moscú.
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El presidente interino de Ucrania, Alexandr Turchinov, ha ordenado el estado de máxima alerta de las Fuerzas Armadas del país, en respuesta a la decisión del Parlamento de Rusia de permitir el empleo de tropas rusas en Crimea.
Así lo anunció en rueda de prensa el propio Turchinov, quien es también comandante supremo de las Fuerzas Armadas y jefe del Parlamento, tras una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania, informó el diario digital Unian.
Putin solicitó al Senado la autorización "debido a la extraordinaria situación en Ucrania, la amenaza para la vida de los ciudadanos de la Federación de Rusia (...), al contingente de las Fuerzas Armadas de la Federación de Rusia acuarteladas en Ucrania (...) solicito al Consejo de la Federación (Senado) el empleo de las Fuerzas Armadas de la Federación de Rusia en territorio de Ucrania hasta la normalización sociopolítica en ese país", señala el documento citado por el Kremlin.
Al mismo tiempo, el primer ministro prorruso de Crimea, Serguei Axionov, anunció el adelanto del referendo para ampliar la autonomía de esta república ucraniana al 30 de marzo, en vez del 25 de mayo, tal como había acordado esta semana el parlamento local.
"Debido a la complicada situación y entendiendo que el actual conflicto se salió ya de los cauces razonables, tomamos la decisión de adelantar el referendo, y planeamos celebrarlo en la fecha orientativa del 30 de marzo de este año", afirmó Axionov, según informan los medios rusos.
Desde hace más de tres meses, Ucrania está siendo escenario de un pulso entre Occidente y Rusia, que ha dejado al descubierto las diferencias culturales entre el oeste, nacionalista y proeuropeo, y el sur y el este, donde la lengua rusa es mayoritaria.
Dicha división es especialmente aguda en la península de Crimea, que desde hace casi 250 años alberga una flota rusa, y que el dirigente soviético Nikita Jruschev regaló a Ucrania en 1954.
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