Ucrania: cedió Putin y avaló investigación del avión derribado

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Tras las numerosas quejas por los impedimentos para llegar al lugar en el que cayó el Boeing malasio, expertos internacionales están viajando a la zona controlada por rebeldes separatistas cerca de Donetsk, en el este de Ucrania.

Holanda coordinará la identificación internacional de las víctimas, dio a conocer hoy el primer ministro de ese país, Mark Rutte, en La Haya.

En la caída del avión de pasajeros de Malaysia Airlines murieron el jueves 298 personas, entre ellas, 193 holandeses.

Estados Unidos sospecha que un misil tierra-aire disparado por los rebeldes prorrusos derribó el Boeing.

Para lograr una cooperación incondicional de los separatistas, la comunidad internacional aumentó su presión sobre Rusia.

Los jefes de Estado y de gobierno de Alemania, Reino Unido y Francia amenazaron al presidente ruso, Vladimir Putin, con aumentar las sanciones contra Rusia si no ejerce presión sobre los rebeldes en Ucrania para permitir acceso irrestricto a los investigadores de la tragedia.

La canciller alemana, Angela Merkel, el presidente francés, François Hollande, y el primer ministro británico, David Cameron, hablaron por teléfono y acordaron "exigir al señor Putin" que haga uso de su influencia sobre los separatistas, informó la Presidencia gala en un comunicado.

Si Rusia "no toma de inmediato las medidas necesarias", habrá consecuencias en el encuentro de la Unión Europea (UE) de este martes, anunciaron.

Debe darse lo antes posible un encuentro directo entre el grupo de contacto -integrado por representantes de Ucrania, Rusia y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE)- con los rebeldes prorrusos, comunicó el gobierno alemán.

"Este es el momento de la verdad para Putin", dijo a su vez a la cadena CNN el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry.

Hay una gran cantidad de hechos que demuestran la vinculación rusa con los separatistas. Entre ellos, la formación y el aprovisionamiento de los rebeldes con armas, señaló Kerry a la cadena ABC. El secretario de Estado llamó a los europeos a seguir el ejemplo de Washington y reforzar las sanciones.

En tanto, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas está analizando la posibilidad de aprobar una resolución sobre la caída del avión en el este de Ucrania. Según diplomáticos occidentales, Australia propuso un borrador que pide a todos los involucrados, sobre todo a los rebeldes prorrusos, una cooperación ilimitada con las autoridades inetrnacionales.

De todas maneras, se considerada improbable una pronta aprobación de la resolución en el Consejo de Seguridad. Suelen dejarse pasar 24 horas hasta la votación y Rusia tiene una serie de propuestas de modificación. Dado que Moscú tiene poder de veto, es poco probable que se alcance un acuerdo pronto.

En la caída del avión murieron los 283 pasajeros y 15 tripulantes que iban a bordo del Boeing 777-200 de Malaysia Airlines, entre ellos 193 holandeses y cuatro alemanes. Hasta este domingo aún no se habían rescatado todos los cuerpos.

El gobierno en Kiev y los separatistas prorrusos se acusan mutuamente de haber derribado la máquina. Desde hace días políticos de todo el mundo reclaman que se realice rápidamente una investigación independiente de los hechos.

Durante el fin de semana, los separatistas armados y el caos reinante impidieron la investigación. Hasta 900 rebeldes vigilan constantemente a los equipos de rescate, lamentó el vicejefe de gobierno ucraniano, Vladimir Groisman.

Los cadáveres de muchos de los fallecidos en el vuelo MH17 fueron trasladados a la localidad ucraniana de Torez en vagones refrigerados, según informó hoy un portavoz de la OSCE.

En la estación de Torez se encuentran tres vagones refrigerados, explicó el portavoz Michael Bociurkiw. Según los separatistas, en los vagones habría 167 cuerpos, aunque la cifra no se pudo verificar de forma independiente.

Los vagones permanecerán allí hasta la llegada de los expertos internacionales. Previamente, la agencia rusa Ria Novosti había afirmado que el tren iría hasta la ciudad de Donetsk, algo que desmintió el líder separatista Alexander Borodai.

"No tenemos previsto llevar a ningún lugar los cuerpos antes de que lleguen los expertos", dijo el líder prorruso.

Según los separatistas, los cuerpos habían estado expuestos a altas temperaturas desde el jueves y tuvieron que ser trasladados por "razones higiénicas". Sin embargo, el gobierno de Kiev los acusa de querer destruir pruebas.

Borodai también señaló: "La caja negra está en Donetsk y sólo se la daremos a organizaciones internacionales. De lo contrario, el gobierno ucraniano puede falsificar los datos".

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