Pero la policía en Hamburgo reportó que la sustancia blanca contenida en una carta enviada al consulado estadounidense era azúcar, mientras que en Munich se indicó que el polvo enviado al consulado también parecía ser inofensivo. «No podemos descartar que sea peligroso. Parece una mala broma», dijo un portavoz policial en Munich. Varias embajadas estadounidenses permanecieron cerradas en países del mundo árabe musulmán e Israel, mientras las medidas de seguridad se reforzaron en torno de los lugares públicos.
Por otra parte, la guardia costera obligó a un carguero de bandera liberiana que navegaba frente a las costas del estado de Nueva Jersey a regresar a alta mar tras detectar a bordo pequeños rastros de radiación. Según el FBI, no aparecieron polizones, pero sí los citados rastros radiactivos, que obligaron a expulsar al barco de la costa estadounidense por razones de seguridad pública.
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