Por otra parte, también es concebible la hipótesis de que no estuvieran para nada vinculados a aquéllos, ni siquiera en su pertenencia a una organización madre. De hecho Al-Qaeda es hoy más una mafia que un cartel, más una marca que un movimiento organizado, a la que adscriben islamistas de toda laya en busca de hacer su demencial aporte a la guerra santa.
Una tercera posibilidad es que el merodeo de las fuerzas de seguridad los haya compelido a hacer uso de sus explosivos antes de correr el riesgo de ser aprehendidos.
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