12 de abril 2002 - 00:00

"Un extremo plan insurreccional"

Caracas (EFE, DPA) --Mientras las calles de Caracas eran escenario de graves disturbios con un elevado número de muertos y heridos, el presidente venezolano Hugo Chávez lanzó ayer un desafiante discurso televisivo, en el que calificó de «irresponsable» el paro y la convocatoria de una manifestación en su contra para pedir la destitución.

Poniendo fin a 48 horas de sugestiva ausencia de la vida pública, Chávez, cuyo discurso sufrió permanentes interferencias de audio, dijo que «el paro no es paro», enfatizando que el país ha funcionado en los tres días de huelga general. Fuentes independientes han constatado que Venezuela ha estado parcialmente paralizada en importantes sectores como el comercio, la educación, la salud y la industria petrolera.

«Hay una minoría de venezolanos que parece no aceptar una realidad»
, señaló el mandatario.

Tras hacer un balance de sus tres años de gobierno, Chávez abordó el conflicto nacional generado por la huelga indefinida de sindicatos y empresarios. Su intervención se produjo apenas hora y media después de que el alto mando militar lo respaldara en la presidencia y desmintiera las renuncias del mandatario o de la cúpula militar.

El mensaje de Chávez se produjo en medio de incidentes entre la policía metropolitana y la guardia nacional, que utilizaron gases lacrimógenos, y grupos de manifestantes en las cercanías del palacio presidencial.

El mandatario, quien hizo frecuentes alusiones a la Biblia y a la Constitución venezolana, calificó a sus opositores de «irracionales y desesperados», al tiempo que ordenó el cierre de los canales privados de televisión por haberse sumado al «plan de conspiración».

«Se trata de un plan irracional, un plan loco. Este plan insurreccional ha llegado al extremo, a la irresponsabilidad de traer gente engañada, instigada, diciendo que el gobierno necesita un empujoncito para caer», indicó.

Chávez informó que ordenó la salida del aire de los canales de televisión privados por haber incitado a la violencia contra un gobierno legalmente constituido. También acusó a las mayores agrupaciones sindicales y empresariales de haber convocado a una huelga general como un acto «insurreccional» que busca derrocar al gobierno.

• Seguridad

El mandatario señaló que ordenó establecer un cordón de seguridad en la sede del gobierno para separar a los grupos rivales y evitar mayores enfrentamientos. «Hay gente que perdió la razón e incita a la violencia, ellos necesitan hacerse un exorcismo. Los llamo a la reflexión», se-ñaló.

«Hago un llamado para que depongan su actitud de provocación. Llamo a los que andan provocando hechos de violencia a que reconozcan que hay un gobierno legalmente constituido», indicó.

El presidente anunció que llamará a una mesa de negociación para buscarle una solución al conflicto en el sector petrolero, que disparó la actual crisis política.

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