5 de abril 2004 - 00:00

Una celebración macabra

Madrid (ANSA) - Algunos de los presuntos autores de los atentados del 11 de marzo celebraron una fiesta nueve días después de la masacre en la vivienda de Chinchón, unos 40 kilómetros al sudeste de Madrid, que utilizaron para preparar los explosivos, según informó ayer el diario «El País».

Jamal Ahmidan «El Chino»,
presunto número dos del grupo autor de la masacre, fue uno de los que asistió a la fiesta, en la que también había esposas de algunos de ellos y niños.

En el fin de semana del 20 y 21 de marzo, los presuntos autores de los atentados que acabaron con la vida de 191 personas prendieron una fogata, hicieron una parrilla, comentaron la masacre con los vecinos, pagaron una deuda y se marcharon.

La policía localizó la vivienda el 22 de marzo, a través de un sofisticado sistema de localización de las llamadas realizadas con las tarjetas telefónicas compradas a dos indios detenidos y utilizadas en los atentados del 11 de marzo.

Aquel fin de semana «llegaron muchos, familias enteras con niños pequeños», relataron vecinos del lugar, donde se encuentran fincas aisladas, la mayoría de ellas solamente habitadas en fines de semana.

Incluso una vecina llegó a preguntar a Ahmidan, a quien vio circulando en moto, si le había pasado algo a causa de los atentados contra los trenes, pues por la parada de Santa Eugenia (uno de los objetivos de los terroristas), cercana a esa zona, discurre la línea de tren que lleva a Madrid. «No, señora. Gracias por preocuparse, pero nosotros vamos a Madrid en nuestro coche», fue la respuesta del presunto autor de la masacre.

Otra mujer contaba: «Con las veces que yo he hablado con ellos y les he dicho 'qué cabrones, qué hijos de puta, hay que ver lo que le han hecho a toda esa pobre gente...' Y resulta que eran ellos. ¡Ay, Dios mío!».

Ahmidan aprovechó ese fin de semana para pagar a los vecinos lo que debía de un arreglo de un camino vecinal.

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