Houston (Reuters, EFE) - Una refinería de British Petroleum ubicada en Texas, la tercera mayor instalación de ese tipo en los Estados Unidos, sufrió el martes una explosión y un incendio que generaron temor ante la eventualidad de que se tratara de un atentado terrorista, aunque voceros de la empresa atribuyeron lo ocurrido a un accidente.
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La preocupación por el siniestro provocó alzas en el precio del petróleo, pero Annie Smith, vocera de la firma, intentó transmitir tranquilidad al afirmar que no fue causado por «ninguna influencia externa». BP mantenía un elevado nivel de seguridad en su refinería de Ciudad de Texas luego de que la semana pasada el FBI advirtió sobre una amenaza contra las plantas en esa área. La alerta había sido emitida hacia todas las refinerías ubicadas cerca de autopistas y canales navegables, como ocurre con muchas plantas de Texas, Louisiana y California.
El incendio, del que ayer se conocieron detalles, fue extinguido a última hora del martes.
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