7 de mayo 2004 - 00:00

Una pareja sádica con antecedentes

Washington (ANSA) --Charles Garner, uno de los seis militares estadounidenses acusados por las torturas a prisioneros iraquíes, tiene antecedentes de violencia en un matrimonio anterior y como torturador en una cárcel de EE.UU. Su novia, Lynndie R. England, también militar e investigada por las torturas contra iraquíes, apareció en una nueva foto arrastrando como a un perro a una víctima desnuda.

Garner, de 35 años, trabajó en una cárcel correccional en Green, Pennsylvania, tras abandonar en 1996 el cuerpo de marines, y dos años más tarde se vio envuelto en un escándalo de abusos contra los detenidos.

A manos del fiscal local llegaron 36 videos que mostraban cuando los guardias arrastraban y pateaban a los presos mientras los llevaban a una unidad especial para « revoltosos».

La investigación derivó en el traslado del director, el despido de cuatro agentes y medidas disciplinarias para otros veintiuno, pero Garner salió indemne por «falta de pruebas». En su vida privada las cosas no fueron mejores, dado que en 1997 su esposa Staci lo dejó por malos tratos y violencia.

En 1998 la ex esposa lo acusó de haber entrado a su casa por la fuerza, levantarla y tirarla contra la pared, luego de golpearla, amenazarla e intimidarla durante el matrimonio.

Los jueces de Uniontown, la ciudad de Pennsylvania donde vive el ex marine, emitieron en su contra al menos tres órdenes para permanecer lejos de su ex esposa e hijos (una niña de 13 años y un varón de 11).

Actualmente está sometido a una corte marcial por los episodios de Irak.

En tanto, England, de 21 años, actual pareja de Garner, oriunda de Fort Ashby, West Virginia, miembro de la policía militar, atinó a decirle a su madre que «era la persona equivocada en el momento equivocado», tras ser detenida por los abusos.
Garner y England aparecen sonrientes en las fotos detrás de una pila de prisioneros iraquíes desnudos, entre otras, y ambos están en bases militares norteamericanas en espera de que el Pentágono decida sus destinos.

• Justificación

England apareció en una nueva foto publicada hoy por «The Washington Post» en la cual arrastra a un prisionero iraquí por el suelo desde una cuerda atada a su cuello. En otra apunta su mano, dándole forma de pistola, a los genitales de un prisionero.

La madre justificó a la joven, que se divorció a los 20 años. Se trató de «estúpidos juegos de niños» y replicó indignada: «¿Lo que hacen los iraquíes a nuestros muchachos es darles sustos?».


La última vez que Lynndie visitó su casa fue para Navidad, cuando tuvo dos semanas de licencia, y estaba « enferma, cansada, había perdido 10 kilos y dormía siempre», contaron sus padres al diario «Charleston Daily Mail».

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