3 de octubre 2006 - 00:00

Usan a Evo como blanco contra Lula

San Pablo (enviado especial) --Si, como se dice, Evo Morales prefiere seguir tratando la disputa por el gas con Lula da Silva, mejor será que mantenga cerrada su boca. Es que las informaciones que llegan desde La Paz acerca de esa preferencia ya están siendo explotadas por la prensa, que muestra una clara simpatía por el opositor Geraldo Alckmin.

«Hinchada para Lula: Evo Morales siguió con atención el resultado», dijo ayer «O Estado de Sao Paulo», poniendo el dedo en la llaga de un tema que dañó al presidente durante casi toda la campaña, antes de que los escándalos terminaran de esmerilarsu mayoría y forzara el ballottage: las acusaciones de debilidad en la relación con Bolivia.

De acuerdo con «O Estado», la reelección de Lula implicará el mantenimiento de la política energética en relación con Bolivia, que está «enmarañada en una ardua negociación con Petrobras respecto de precios y contratos tras la nacionalización de los hidrocarburos en mayo».

Hace poco, Alckmin acusó al presidente de ser «sumiso y omiso» en relación con Morales, y prometió un gobierno con «toda la energía para defender la inversión brasileña», que entiende fue confiscada por la nacionalización. El 1 de mayo Evo Morales ordenó al ejército tomar todas las instalaciones de las petroleras extranjeras, hecho que irritó profundamente a los brasileños, que, más allá de sus razones en el caso, son conocidos por su nacionalismo.

Como se dice vulgarmente, el horno no está para bollos. Evo Morales haría muy bien en mantener en secreto sus deseos íntimos.

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