Fotografía del avión desaparecido, tomada en enero de este año.
La Fuerza Aérea de Brasil confirmó que fueron avistados en el océano destrozos de lo que seguramente era el Airbus 330 de Air France. Las fotos tomadas por una aeronave de esa fuerza revelaron que se trata de una butaca de avión, pequeños pedazos blancos de algo no identificado, una boya naranja y un tambor con vestigios de kerosene.
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Los objetos se encontraban 650 kilómetros al norte de la isla Fernando de Noronha, lo que indicaría que el accidente se produjo más cerca de la costa brasileña de lo que se pensó inicialmente (aproximadamente a unos 1.100 kilómetros de Natal).
Si los restos encontrados esta madrugada fueran de la aeronave de Air France, eso indicaría que la máquina se desvió de su ruta original hacia la derecha, tal vez en una tentativa de volver hacia Fernando de Noronha donde tenía condiciones de aterrizar.
"Hay un sentimiento de tristeza. Sobre todo porque la isla es un centro turístico, la vida aquí está relacionada con la alegría y la belleza, no con la tragedia", dijo Fred Lamar, director del canal de televisión comunitaria de la isla, la TV Golfinho.
Sin embargo "también hay un sentimiento de esperanza, porque todos aquí queremos saber exactamente qué ocurrió con ese avión" y si hay sobrevivientes, acotó.
El modesto aeropuerto de la isla exhibía este martes en la pista un enorme helicóptero Black Hawk y un avión R99, similar al que en la madrugada de este martes detectó señales electrónicas de objetos extraños que flotaban en el mar.
"No podemos hacer otra cosa más que llorar" y "apoyar a las familias", resumió el presidente brasileño Luiz Inacio Lula Da Silva, cuyo gobierno decretó tres días de luto.
La compañía Air France anunció un oficio ecuménico de homenaje a las víctimas el miércoles en París, en la catedral de Notre Dame, al que asistirá el presidente francés Nicolas Sarkozy.
Air France anunció en Brasil que podría liberar la lista oficial de pasajeros el miércoles, si consigue terminar de comunicarse por estas horas con los familiares de todas las víctimas de una catástrofe cuya explicación aún se desconoce.
El ministro francés de Transportes, Jean Louis Borloo, afirmó que la "prioridad absoluta" de las autoridades francesas es "encontrar las cajas negras", y no descartó la "pista terrorista" aunque admitió que "ningún elemento" va en esa dirección.
Es la mayor tragedia de la aeronáutica francesa. Tanto por la cifra de víctimas - 228, dos de ellas españolas- como por la reputación de Airbus y de la propia Air France.
La compañía tricolor maneja como versión del accidente el contratiempo de un rayo que dio lugar a una gran avería eléctrica, pero el Gobierno considera temerario hablar de hipótesis y muchos profesionales insisten en la ingenuidad de la teoría de Air France.
En tanto, el gobierno francés pidió a Estados Unidos que ayude a localizar el Airbus mediante los satélites de observación que cubren el área donde desapareció la aeronave. Francia envió a la región, donde ya se encuentran tres navíos mercantes de distintas nacionalidades, un buque equipado con minisubmarinos, capaces de sumergirse hasta los 6.000 metros de profundidad.
En la región donde cayó el Airbus, se estima que la profundidad promedio es de 4.700 metros y la temperatura del agua oscila entre los 28 y los 30 grados centígrados, de acuerdo con especialistas brasileños. Los barcos mercantes que llegaron esta mañana a la zona del desastre en el Atlántico son de Holanda y de Francia y su misión es buscar eventuales sobrevivientes.
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