Velatorio de Brizola, casi un acto opositor
-
Reino Unido confirmó que "no participará" en el bloqueo del estrecho de Ormuz
-
Elecciones en Perú: cerró una votación marcada por demoras que busca definir a los dos candidatos del balotaje
Brizola fue aliado y amigo de Lula y su compañero de fórmula presidencial en las elecciones de 1998, apoyándolo también en la segunda vuelta electoral de los comicios de 2002. Sin embargo, como muestra de su compromiso con una línea política de izquierda tradicional, rompió con el mandatario luego de que éste asumiera en enero de 2003, acusándolo de impulsar reformas «hacia la derecha».
«Todo el mundo sabe que, aun en los momentos de divergencia, yo siempre sentí respeto y admiración por la historia política de Brizola», dijo Lula tras enterarse de la muerte del también dos veces diputado.
Brizola fue gobernador de los estados de Rio Grande do Sul, del que era oriundo, y Rio de Janeiro, pero fue reconocido dentro y fuera del país por su lucha contra la dictadura que gobernó Brasil entre 1964 y 1985, que lo obligó a un prolongado exilio.
Acusado de populista por sus detractores y siempre en medio de controversias, Brizola fue reconocido hasta por sus más acérrimos rivales políticos como un incansable luchador por la democracia.
Con un discurso intransigenen favor de reformas de corizquierdista y duros pronunciamientos, Brizola fue uno de los protagonistas de la política brasileña en las últimas cinco décadas, pero nunca alcanzó su sueño: la presidencia.




Dejá tu comentario