Caracas y Ciudad del Vaticano - El pedido del presidente venezolano, Nicolás Maduro, al papa Francisco para que medie en la crisis institucional de Venezuela, posibilidad que este había supeditado a un pedido que incluyera a la oposición, recibió ayer un duro rechazo de la propia Iglesia de ese país.
La Iglesia de Venezuela cerró la puerta a una mediación que Francisco había abierto
Creen que el chavismo sólo busca ganar tiempo y que no aceptará negociar una transición a la democracia. El Papa había supeditado su intervención a un pedido de las dos partes en conflicto.
-
EEUU reabre su embajada en Caracas tras siete años y relanza su relación con Venezuela
-
Paraguay propondrá la reincorporación plena de Venezuela al Mercosur
El secretario general de la Conferencia Episcopal Venezolana, monseñor José Trinidad Fernández, dijo que el líder chavista “busca el diálogo solo para obtener una ventaja” y que “no es posible avanzar así, esta no es una verdadera democracia”.
En declaraciones al canal italiano TV2000, añadió que “nosotros no confiamos en Maduro porque no está haciendo un Gobierno de ayuda al país (...) La gente está verdaderamente cansada”.
“Nosotros, los obispos, hemos pedido una solución pacífica a esta situación política. Nosotros quisiéramos un Gobierno que pueda ayudar a la población a mejorar los problemas económicos y los de la vida diaria en alimentos y medicinas”, sostuvo Fernández.
En tanto, otra alta autoridad de la Iglesia venezolana, el arzobispo de Mérida y administrador apostólico de Caracas, cardenal Baltazar Porras, señaló que una mediación de Francisco sería “inviable” en las actuales circunstancias dado que el de Maduro “es un llamado para conversar con una hoja en blanco”.
“Para conversar de qué, sin una agenda previa, que es lo que ha sido de modo permanente” del chavismo, añadió en una entrevista en radio Continental de Buenos Aires.
En ese sentido, Porras, tal como lo hizo el propio Pontífice, recordó un intento mediador previo del Vaticano que terminó, según definió, “en nada, fue una burla, hay que llamarlo así”.
Para él, lo que se impone es “hablar de una transición, no de una salida cosmética. Por eso, me parece se hace inviable el gesto” mediador, completó.
Porras es considerado un cardenal cercano a Francisco, pero en esta ocasión tanto él como Fernández fueron bastante más allá que el Papa argentino, que el martes pareció abrir la puerta a una mediación pedida por las dos partes en conflicto.
Maduro envió esta semana una misiva al Sumo Pontífice en la que le pide “que ponga sus mayores esfuerzos y voluntad para ayudarnos en el camino del diálogo”, según reveló el lunes al canal italiano SkyTG24.
Una carta que el Papa mismo contó que “aún no he leído”, en el vuelo de regreso el martes desde Emiratos Árabes Unidos.
“Las condiciones iniciales son que las dos partes pidan” la mediación, adelantó el papa argentino a los periodistas.
Ya desde Panamá, a finales de enero, el pontífice argentino había explicado que sería “imprudente” e “inclusive dañino” que tomara partido en la crisis, y había reconocido que su mayor temor es que haya un derramamiento de sangre.
Sin embargo, más de una vez la oposición venezolana y sus respaldos internacionales le reclamaron una postura más dura contra el chavismo. Aunque analistas creyeron ver en esa postura, que evitó el reconocimiento del opositor Juan Guaidó como presidente interino, un enfoque cauteloso para reservarse como una de las últimas instancias posibles de mediación en el conflicto político de Venezuela, no es seguro que sea aceptado para mediar por los antichavistas.
No se trata esta de la primera vez que Maduro pide al Papa que interceda en la crisis venezolana, una maniobra que algunos observadores han llegado a tildar de “dilatoria” para perpetuarse en el poder.
El papa argentino ya fracasó en esa tarea en 2016, cuando intentó establecer una hoja de ruta entre el Gobierno y la oposición de Venezuela bajo los auspicios del expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero.
“Ahí no nació nada, humo. Ahora no sé, yo veré la carta (de Maduro) y veré qué se puede hacer. Pero la condición inicial es que las dos partes lo pidan. Estamos siempre dispuestos”, explicó Francisco.
Experimentados diplomáticos, como el número dos del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado, quien fue además nuncio en ese país durante los años del chavismo, ya han fracasado.
Francisco cuenta ahora con el consejo de dos importantes religiosos venezolanos que residen en Roma, entre ellos el sustituto para Asuntos Generales de la Secretaría de Estado, Edgard Peña, otro diplomático, y el superior de los jesuitas, Arturo Sosa, considerado una referencia social y cultural en su país.
En relación a la dureza de la Iglesia local y la cautela del Vaticano, Porras dijo que “el episcopado venezolano se entiende total y completamente con la Santa Sede. Tenemos un continuo intercambio de puntos de vista y de análisis”, recalcó Porras.
Agencias AFP y ANSA
- Temas
- Venezuela



Dejá tu comentario