San Pablo (EFE, ANSA) - El ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos Paul Volcker consideró ayer que Brasil «debe seguir bajo el abrigo del FMI», pues aunque ha avanzado aún «está lejos de tener una sensación enraizada de estabilidad para el futuro».
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Volcker participó ayer en los actos conmemorativos del vigésimo aniversario del Banco Pactual, en San Pablo, donde pronunció un discurso en el que mostró, casi en igual proporción, optimismo y ciertas precauciones respecto a Brasil.
Ante la indefinición que existesobre si Brasil renovará su programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que vence en octubre, Volcker dijo que el país precisa de un « abrigo psicológico» para seguir transmitiendo seguridad a los inversores extranjeros.
Consideró que renovar el acuerdo que en setiembre del año pasado puso en manos de Brasil 30.000 millones de dólares en créditos será «una señal clara de que el país está preparado no para escapar, sino para hacer lo que es necesario para continuar en su camino hacia la estabilidad».
«Lo que Brasil tiene ahora es la oportunidad de construir encima de los errores del pasado y evitarlos. El gran desafío es el de construir una credibilidad sostenible para el futuro», dijo.
Volcker también dijo que «es un alivio» comprobar que el gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva «sabe lo que está haciendo». «Es un gobierno que sabe lo que tiene sobre la mesa. Las instituciones del país han sido reforzadas, la inflación cayó y el Banco Central ha bajado los intereses más allá de lo que esperaba el mercado, sin provocar dudas ni temores», afirmó.
El ex presidente de la Reserva Federal valoró la fortaleza que en los últimos años ha alcanzado el sistema financiero brasileño, pero consideró que ese mismo vigor le falta ahora a la moneda local. «Brasil no podrá liderar Sudamérica ni el Mercosur hasta que no posea una moneda estable», afirmó.
Pese a reconocer que en su último acuerdo con el FMI Brasil ha cumplido con todas las metas y superado con creces la mayoría, Volcker insistió en que «aún es muy temprano para celebrar».
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