San Pablo (DPA, EFE) - El vicepresidente de Brasil, José Alencar, desató ayer un torbellino político al defender un mandato «más largo» para el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, reelegido en 2006 y quien tendrá que entregar el poder a su sucesor el 1 de enero de 2011.
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En una entrevista a la red radial Bandeirantes, Alencar sostuvo que, «si se les pregunta a los brasileños, lo que quieren es que Lula se quede más tiempo en el poder».
Las declaraciones del vicepresidente coinciden con la divulgación de sondeos que adjudican a Lula el mayor índice de popularidad de sus cinco años y tres meses de gobierno, en torno a 55%. Hasta el momento, el mandatario ha negado terminantemente la posibilidad de buscar su re-reelección.
Alencar, quien integra el Partido Republicano Brasileño (PRB, vinculado a la pentecostal Iglesia Universal del Reino de Dios), aseguró que no propone violar la Constitución brasileña, que sólo permite a los ocupantes de cargos ejecutivos cumplir dos mandatos consecutivos. «Soy un demócrata. No aceptamos hablar sobre otra cosa que no sea la democracia. Lula quiere elegir a su sucesor», aseguró.
Según el vicepresidente, es importante que se mantenga una continuidad en el poder en Brasil: «Lula ha hecho mucho, pero queda mucho por hacer... A Lula le va bien. Escasas veces encontramos a un ciudadano como él para dirigir el país».
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