3 de octubre 2006 - 00:00

Vuelven las caras de la corrupción

El ex presidente Fernando Collor de Mello, que en 1992 renunció a su cargo por un escándalo, volvió como senador en Alagoas. El ex líder del PT José Genoino será diputado pese a estar involucrado en el «mensalao».
El ex presidente Fernando Collor de Mello, que en 1992 renunció a su cargo por un escándalo, volvió como senador en Alagoas. El ex líder del PT José Genoino será diputado pese a estar involucrado en el «mensalao».
San Pablo (enviado especial) - La elección del ex presidente Fernando Collor de Mello como senador por el estado de Alagoas, y la del ex alcalde de San Pablo Paulo Maluf como diputado federal fueron un hecho muy comentado ayer. Algo natural, ya que ambos son considerados emblemas de la corrupción en Brasil: el primero fue destituido en 1992; el segundo fue procesado por desfalcos multimillonarios y por la posesión de cuentas en negro en el exterior por cientos de millones de dólares.

Aunque menos resonante para el observador extranjero, un aspecto acaso más importante sobre la persistencia de la corrupción en este país está dado por la elección de numerosos ex legisladores vinculados a los muchos escándalos de la era Lula.

Así, lograron su retorno al Congreso al menos 7 de los 12 legisladores más complicados en el caso del «mensalao» que se presentaron el domingo. El escándalo consistió en el pago regular de coimas por parte del Partido de los Trabajadores a diputados y senadores de otras agrupaciones para asegurarlos como aliados, además de «vueltos» retenidospor hombres propios para financiar sus campañas.

Esto fue posible para ellos debido a su estrategia de renunciar en medio de los escándalos. Lo contrario, enfrentar el proceso de destitución, los habría dejado inhabilitados para competir. Esta última fue la suerte del diputado que con sus confesiones disparó el escándalo, el «hombre bomba» Roberto Jefferson, quien se autoincriminó y se burló de las críticas a sus procedimientos asegurando: «Nunca prometí ética a mis votantes».

Así, volverá a Brasilia el ex presidente de la Cámara de Diputados Joao Paulo Cunha, quien fue el petista más votado (los electores pueden señalar al candidato de su preferencia en lugar de votar por listas, como en la Argentina) a pesar de haber sido acusado de recibir 20.000 dólares de ese esquema de corrupción. Cunha (177.000 votos en San Pablo), José Mentor (PT, 100.000 sufragios), Valdemar Costa Neto (Partido Liberal, 100.000 votos) y Vadao Gomes (Partido Progresista) son los cuatro paulistas del «mensalao» elegidos.

Como contrapartida, el diputado que llevó adelante la acusación contra Cunha en el Consejo de Etica de la Cámara baja, Cézar Schirmer, fue rechazado por los votantes. Igual suerte corrieron otros 12 de los 30 miembros de ese cuerpo que buscaron la reelección. A los inquisidores parece haberles ido peor que a los sospechados.

Otra víctima política de ese escándalo, el ex presidente del PT José Genoino, también volverá a ser diputado, lo mismo que el ex líder de los diputados del PT, el «Profesor Luizinho».

Por último, también se aseguró la resurrección el petista Paulo Rocha, quien logró 80.000 votos, pese a haber sido uno de los más beneficiados con el esquema de corrupción, del que obtuvo 400.000 dólares.

En cambio, les fue peor a los acusados por introducir enmiendas al presupuesto federal para la compra de ambulancias sobrefacturadas («la mafia de las sanguijuelas o los chupasangre», caso heredado del gobierno de Fernando Henrique Cardoso). Según las proyecciones, «sólo» 14 de los 47 diputados que buscaron la reelección tuvieron éxito.

Dejá tu comentario

Te puede interesar