Wall Street le dio un baño de realidad a la esperanza de reactivación de Trump

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El mercado registró su peor rueda en casi tres meses. El crecimiento de los contagios de Covid-19 en varios estados hace temer una segunda ola de la pandemia y más daños a la economía. La Fed trazó un panorama negativo que desmintió los pronósticos optimistas del secretario del Tesoro Mnuchin.

Nueva York y Washington - La Bolsa de Nueva York registró ayer su mayor caída desde el 16 de marzo en medio de crecientes indicios de un rebrote del nuevo coronavirus en varios estados de los EE.UU. y de un pronóstico negativo de la Reserva Federal sobre el futuro de la economía. Esto pareció complicar más la expectativa de la Casa Blanca de un rápido rebote, suficiente para rescatar al presidente, Donald Trump, de su reciente caída en las encuestas y cimentar sus posibilidades de ser reelecto en las elecciones de noviembre.

El índice industrial Dow Jones finalizó 6,89% abajo –a 25.128,17 puntos–, el extendido S&P 500 perdió 5,89% –a 3003,1– y el tecnológico Nasdaq cayó 5,27% –a 9.492,73–.

Las acciones de aerolíneas y operadores de cruceros se encontraron entre las más golpeadas tras conocerse informes negativos para el sector turístico, en particular debido a un rebrote de Covid-19 en varias partes del país que puso fin a cinco semanas de declives.

“Las ganancias históricas recientes en renta variable se están poniendo a prueba. Hay algunas preocupaciones sobre las reinfecciones, pero creo que lo ocurrido hoy no es muy diferente del comienzo de la semana”, dijo John Doyle, vicepresidente de operaciones en Tempus Inc. en Washington.

“Pero tal vez debido a la rapidez y la dureza de la subida de las acciones y la caída del dólar, los operadores buscan una excusa para tomar ganancias y sacarlas de sus máximos y al dólar de sus mínimos”, agregó.

Al comentar la decisión del miércoles de la Reserva Federal de mantener sin cambios las tasas de interés de referencia en un rango de entre 0% y 0,25%, nivel que proyecta hasta 2022, su titular, Jerome Powell, dijo que la economía estadounidense se contraerá un 6,5% este año y que el desempleo cerrará en 9,3%. Se trata de noticias negativas para Trump, cuya aprobación cayó 10 puntos hasta 39% en la última encuesta de Gallup, algo que pone en peligro su plan de reelección.

Los dichos de Powell contradijeron los pronunciados el miércoles por el principal asesor económico de la Casa Blanca, Larry Kudlow, para quien la economía ya alcanzó un punto de inflexión.

Asimismo desmintieron el entusiasmo del secretario de Tesoro, Steven Mnuchin, quien había indicado que “la economía comenzó a rebotar y nuestra recuperación está en marcha”.

Lo cierto es que el índice de precios al consumidor bajó por tercer mes consecutivo en mayo, el período más largo de declives de que se tenga registro, algo elocuente de la debilidad económica.

“Ni siquiera estaba pensando en pensar subir las tasas”, añadió el titular de la Fed para decepción de los inversores, que desde hace semanas venían apostando a una veloz retomada del crecimiento.

Sin embargo, la carta económica sigue siendo la gran apuesta de la Casa Blanca. Por eso ayer Mnuchin insistió al afirmar que incluso en el caso de una segunda ola de Covid-19 en el país, un escenario cada vez más temido, “no vamos a cerrar la economía de nuevo. Creo que hemos aprendido que si uno cierra la economía solo crea más daños”.

Las medidas de contención dispuestas por el Gobierno federal y por los estados para detener la propagación del virus afectaron gravemente a la economía más grande del mundo, generando decenas de millones de despidos desde mediados de marzo y una tasa de desempleo del 13,3% en mayo, una cifra que recuerda a la Gran Depresión de hace 90 años.

En sus declaraciones a la cadena CNBC, Mnuchin mencionó el “daño económico” de los cierres de negocios y comercios en todo el país, así como las dificultades en el plano sanitario.

Sin embargo, defendió a posteriori las medidas de contención tomadas y alabó la respuesta a la crisis del presidente Trump.

El país más afectado del mundo por número de contagios y decesos, Estados Unidos, que registró su primera muerte vinculada al virus a principios de febrero, suma ya casi 113.000 fallecidos y enfrenta ahora un aumento en el número de casos reportados en varios estados.

En Texas y Carolina del Norte actualmente hay más pacientes con Covid-19 hospitalizados que hace un mes. Eso genera crecientes temores a una segunda ola de la pandemia.

Pero la economía inquieta a toda la dirigencia y por eso los 50 estados del país buscan avanzar en la flexibilización de las medidas de confinamiento.

Algunos, como Texas o Georgia, iniciaron la reapertura en abril, como reclamaba Trump, generando acalorados debates con los partidarios de la prudencia.

“La buena noticia es que se tiene una gran capacidad de pruebas (diagnósticas) y una gran capacidad hospitalaria”, señaló el secretario del Tesoro.

“Ese era el gran problema y la razón por la cual el presidente tuvo que cerrar parte de la economía”, dijo.

Además, Mnuchin consideró que es normal que la reapertura de las empresas vaya acompañada de un aumento en los casos, pero se mostró confiado sobre la respuesta que pueda dar el país.

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