Los celulares se convirtieron en una herramienta indispensable, pero para millones de personas también son una fuente constante de distracción. Revisar mensajes, mirar las redes sociales o abrir cualquier aplicación se vuelve un hábito difícil de romper, incluso al momento de descansar o concentrarse en otra actividad.
Para intentar resolver este problema apareció Brick, un pequeño accesorio diseñado para limitar el uso del smartphone mediante un límite físico. A diferencia de las opciones que vienen de fábrica en los teléfonos, este mecanismo requiere apoyar el celular contra el dispositivo para volver a utilizar las aplicaciones elegidas.
Pasar muchas horas con la mirada en el teléfono trae ciertas complicaciones.
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Cómo funciona este innovador accesorio
Brick se trata de un pequeño bloque de plástico con un chip NFC en su interior. Al acercar el celular al accesorio, el teléfono reconoce el sistema e inhabilita las plataformas elegidas de antemano. Esta tecnología inalámbrica, presente en la mayoría de los celulares actuales, es la que hace posible la comunicación entre ambos dispositivos a corta distancia.
Para utilizarlo, primero se configuran en la aplicación móvil las plataformas que se van a pausar. Una vez activo el modo elegido, esas aplicaciones quedan inaccesibles, y la única forma de usarlas otra vez es apoyando el celular contra el aparato.
La diferencia frente a otras opciones de los teléfonos, como los modos de descanso o los límites de tiempo de pantalla, está en la barrera física de este sistema. Mientras una restricción se desactiva desde la pantalla, en este caso resulta necesario encontrar el accesorio y volver a apoyarlo para recuperar el acceso.
Este simple cuadrado de plástico evitará largas horas frente a la pantalla del celular.
Brick
Las funciones y características clave de este invento
Su ventaja principal reside en la personalización, ya que permite apagar ciertas aplicaciones sin afectar al resto. El usuario no necesita dejar de usar completamente el teléfono, sino filtrar las funciones necesarias en cada momento.
La aplicación permite crear distintas configuraciones según la rutina. Por ejemplo, durante el trabajo es posible pausar las redes sociales manteniendo el correo, mientras que a la noche el límite aumenta, exceptuando funciones como llamadas o música.
El accesorio también ayuda a adaptar este control a diferentes situaciones, como momentos de estudio, descanso o ejercicio. Así, cada perfil configurado incluye únicamente las plataformas vinculadas a la tarea del momento.
El dispositivo combina este chip NFC protegido por la carcasa de plástico con el soporte de la aplicación de Brick. Su precio de lanzamiento fue de u$s63,95, aunque durante una promoción inicial podía conseguirse por u$s47,96.