24 de enero 2026 - 19:18

Cadena de supermercados inauguró sucursal sin cajeros y con cajas de cobro automáticas

El nuevo formato reduce al mínimo el tamaño del local, elimina las cajas tradicionales y apuesta por el autocobro como eje del negocio.

La apertura se da en un contexto de consumo estancado y cambios en los hábitos de compra.

La apertura se da en un contexto de consumo estancado y cambios en los hábitos de compra.

Una importante cadena de supermercados puso en marcha en la ciudad de Buenos Aires un nuevo formato de tienda de cercanía, caracterizado por su tamaño reducido, la ausencia de cajeros y el uso exclusivo de cajas de cobro automáticas. Se trata de una reconversión de una sucursal tradicional, que fue achicada para dar lugar a un local mucho más compacto y orientado a compras rápidas.

Se trata de Coto, con un flamante punto de venta que funciona en el barrio de Balvanera, donde antes operaba un supermercado de grandes dimensiones. Ahora, el espacio se transformó en una tienda de pocos metros cuadrados, con góndolas perimetrales, un pasillo central y un surtido acotado pero variado, que incluye productos de almacén, bebidas, artículos de limpieza y una pequeña sección de frutas y verduras.

La principal novedad pasa por el sistema de pago: no hay cajas atendidas por personal, sino únicamente terminales de autocobro, en las que el cliente escanea los productos, elige el medio de pago y finaliza la compra de manera autónoma. El esquema replica el modelo que ya funciona en algunas sucursales grandes, pero llevado ahora al corazón del formato.

En la empresa explicaron que el local mantiene las promociones vigentes del resto de la cadena y que el objetivo es optimizar costos operativos y adaptarse a un consumidor que prioriza rapidez y cercanía. La sucursal de mayor tamaño que funcionaba previamente en el lugar fue reconvertida en un centro logístico, destinado al armado de pedidos online y al sistema de retiro en tienda.

En cuanto al personal, indicaron que no hubo despidos y que los trabajadores fueron reubicados en otros locales de la cadena dentro de la ciudad.

Un formato que crece en medio de un consumo débil

La apuesta por tiendas más chicas y automatizadas se inscribe en un contexto en el que el consumo masivo no logra consolidar una recuperación. Según los últimos datos del INDEC, las ventas en supermercados a precios constantes registraron en noviembre una caída interanual del 2,8% y un retroceso mensual del 3,8%, el más pronunciado desde fines de 2023.

Si bien el acumulado anual aún muestra una leve suba frente a 2024, la tendencia del último año fue mayormente negativa, con más meses en baja que en alza. En ese escenario, las cadenas buscan ajustar formatos, reducir superficies y acelerar la automatización para sostener márgenes.

El avance del autocobro, sumado al crecimiento del canal online y de las compras de conveniencia, empieza a consolidarse como una de las principales respuestas del sector frente a un mercado que sigue mostrando señales de fragilidad.

Cómo funciona el autocobro en supermercados

El autocobro en Coto (o sucursales "Cotito") funciona mediante terminales de autoservicio (self-checkout) donde el cliente escanea, embolsa y paga sus propios productos sin intervención de un cajero. Es un modelo 100% automático, ideal para compras rápidas, que utiliza pantallas táctiles, escáneres de barras, balanzas de seguridad y tarjetas de crédito/débito para el pago.

Pasos para usar el autocobro en Coto:

  • Escanear: Seleccionar cada producto y pasar su código de barras por el escáner de la terminal.
  • Embolsar: Colocar el producto escaneado en la zona de embolsado, la cual está equipada con una balanza para verificar la coincidencia de peso.
  • Pagar: Seleccionar el medio de pago (generalmente tarjetas de crédito, débito o aplicaciones móviles, según Coto) en la pantalla.
  • Finalizar: Retirar el ticket de compra, el cual es necesario para salir de la zona de cajas.

Coto suma H&M y Stanley a sus góndolas

En las últimas semanas, la compañía sumó a sus góndolas indumentaria de H&M y ahora incorporó termos y productos Stanley, dos marcas de alto reconocimiento para un público que sigue buscando señales de precio, pero también oportunidades en bienes globales cuya disponibilidad se amplió tras la apertura importadora.

Con la importación liberada y la restitución del crédito comercial de proveedores internacionales, los supermercados están reordenando exhibiciones, sumando marcas premium y avanzando sobre productos que antes llegaban con cuentagotas o directamente no ingresaban.

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