Los dueños del Conrad de Punta del Este y del casino de Mendoza pidieron concurso de acreedores

Negocios

La empresa chilena Enjoy se acogió a la Ley de Reorganización y Liquidación de Empresas que rige en ese país. Su actividad se vio afectada por la pandemia y por la crisis en Chile.

La cadena de casinos y hoteles Enjoy, controlada por el fondo estadounidense Advent y dueña del Conrad de Punta del Este y del casino de Mendoza, se acogió a la Ley de Reorganización y Liquidación de Empresas que rige en Chile para iniciar un proceso de reorganización judicial, y anunció que cesará sus operaciones en Argentina, Uruguay y el propio país trasandino.

Se trata de un concurso de acreedores financieros. Desde Uruguay, sin embargo, la controlante del hotel casino sostuvo que la medida no los afecta.

“Esta decisión fue tomada en base a la situación financiera actual de la compañía, los flujos esperados para los próximos meses y la situación de pago para con los acreedores de la sociedad”, dijo Rodrigo Larraín, gerente general de Enjoy en un documento enviado este viernes a la Comisión Para el Mercado Financiero.

La situación económica y financiera de la empresa se deterioró profundamente a raíz de la pandemia de coronavirus que obligó al aislamiento de la población y afectó seriamente al sector turístico.

Según reporta el diario La Tercera de Chile, el vocero de la empresa precisó que el cese de operaciones por el estallido social y la propagación del coronavirus han generado un fuerte impacto financiero, reflejado en pérdidas en los resultados del negocio durante el último trimestre del año 2019 y un empeoramiento importante en la situación financiera de Enjoy desde entonces.

Asimismo enfatizó que “las condiciones de normalidad, que son un absoluto necesario para la correcta ejecución del plan de negocios de la empresa, no están presentes, y no sabemos por cuánto tiempo ni con qué profundidad".

Larraín indicó que “la compañía ha estado en tratativas con sus distintos acreedores para intentar obtener soluciones que adapten los términos de las acreencias a la generación de flujos esperados y, si bien ha encontrado eco en algunos de ellos, ha encontrado reticencia en otros, todo lo cual amenaza el debido uso de la caja de la empresa y la condición de igualdad de los acreedores al tenor de la ley”.

A lo anterior se agrega la incertidumbre natural que implica la extensión de la pandemia y los posibles efectos negativos que, superada o no la pandemia, podría implicar la reanudación de los disturbios sociales, señaló.

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