19 de julio 2026 - 21:00

De un día para el otro: el restaurante que cerró todas sus sucursales y dejó a cientos de empleados en la calle

La reconocida franquicia que supo ser un éxito vive un presente lleno de deudas y se vio obligada a tomar decisiones drásticas en un contexto cada vez más complicado.

La marca vive su peor momento y la quiebra parece inevitable.

La marca vive su peor momento y la quiebra parece inevitable.

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Para sus millones de clientes, este hecho significa un golpe duro: el restaurante al que muchos volvieron durante años está cerca de desaparecer. Pero el problema no solo alcanza a quienes disfrutaban de sus comidas; cientos de empleados también quedaron afectados por la delicada situación que atraviesa la cadena y que amenaza con poner fin a sus operaciones.

Se trata de Smokey Bones, una franquicia estadounidense especializada en comida estilo barbecue que llegó a expandirse por distintos puntos del país. Con una historia de años dentro del mercado gastronómico, la compañía terminó atravesando una crisis que la llevó a cerrar sus sucursales y dejó a su comunidad de trabajadores en una situación inesperada.

La cadena está viviendo su peor momento y se encuentra al borde de la desaparición.

La cadena está viviendo su peor momento y se encuentra al borde de la desaparición.

La historia de Smokey Bones

Smokey Bones nació en 1999 en Orlando, Florida, como una apuesta de Darden Restaurants por ingresar al segmento de comida casual enfocada en carnes ahumadas y barbecue. La propuesta buscaba diferenciarse con restaurantes amplios y una identidad vinculada a este estilo de cocina estadounidense.

Durante sus primeros años, la cadena logró una expansión importante y llegó a operar más de un centenar de locales en Estados Unidos. Con el paso del tiempo, sin embargo, comenzó a reducir su presencia y a atravesar distintos cambios dentro de su estructura.

En 2007, Darden vendió Smokey Bones a una filial de Sun Capital Partners por aproximadamente u$s80 millones. Años después, en 2023, la cadena volvió a cambiar de manos cuando FAT Brands la adquirió por u$s30 millones con la intención de sumarla a su cartera de restaurantes.

La compañía intentó recuperar impulso dentro del mercado, pero la situación no terminó como esperaba. FAT Brands comenzó a cerrar algunos locales considerados poco rentables y convirtió otros en restaurantes de su marca Twin Peaks, mientras Smokey Bones seguía perdiendo presencia.

Sin aviso previo: el sorpresivo cierre de la cadena

El final llegó de manera inesperada para muchos trabajadores y clientes. Los restaurantes que todavía permanecían abiertos terminaron cerrando sus puertas y la compañía confirmó que todas sus sucursales habían dejado de operar.

En varios casos, los afectados se encontraron con los locales cerrados y avisos de fin de las actividades. La situación generó sorpresa porque la decisión no tuvo una comunicación previa amplia y dejó a trabajadores sin sus puestos de manera repentina.

El cierre ocurrió después de que FAT Brands y Twin Hospitality Group atravesaran una crisis financiera que derivó en presentaciones de bancarrota bajo el Capítulo 11. La compañía buscó reorganizar sus obligaciones, pero Smokey Bones terminó siendo una de las marcas afectadas por ese proceso.

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