Oasis vuelve a estar en el centro de una historia que mezcla música, memorabilia y una disputa por material que permaneció fuera del alcance del público durante décadas. Una colección de grabaciones inéditas de la banda británica será ofrecida al mejor postor en Inglaterra, con una valuación que puede llegar los millones de dólares.
El lote reúne registros realizados durante una etapa clave de la carrera de Liam y Noel Gallagher, cuando el grupo pasó de tocar en clubes a convertirse en uno de los grandes nombres del rock británico. Hay conciertos completos, ensayos, pruebas de sonido y también conversaciones captadas durante el trabajo cotidiano de la banda.
El material privado de la banda británica quedó involucrado en una operación que despierta interés entre coleccionistas y fanáticos.
Instagram Oasis
Más de 200 cintas y 63 shows inéditos: qué contiene el tesoro oculto de Oasis
El archivo perteneció a Huw Richards, ingeniero de sonido que trabajó con Oasis desde los primeros años de la banda hasta comienzos de los 2000. Su trabajo le permitió conservar registros obtenidos directamente desde la consola de sonido, una característica que diferencia estas grabaciones de los clásicos bootlegs registrados por espectadores.
El inventario es considerable: 209 cintas DAT, 73 casetes analógicos y tres MiniDisc. En conjunto, el material reúne 63 conciertos completos y más de 100 horas de ensayos, soundchecks, improvisaciones y conversaciones entre los músicos y el equipo que acompañaba al grupo.
Entre los registros más singulares aparece el que sería el único audio conocido de un concierto de Oasis en Loch Lomond, Escocia, realizado en 1996. Ese año fue especialmente significativo para la banda: el éxito de Definitely Maybe y (What's the Story) Morning Glory? había llevado al grupo a una dimensión internacional.
La valuación fijada por Littleton Auctions se ubica entre £1,2 millones y £1,6 millones, una cifra que equivale aproximadamente a u$s 1,6 millones.
La postura de Liam y Noel Gallagher frente al remate millonario
Oasis manifestó su rechazo a que el material sea vendido y su entorno expresó preocupación por la operación. La casa de subastas, en cambio, sostiene que está actuando dentro del procedimiento legal correspondiente y que la procedencia de las grabaciones fue verificada.
Owain Richards, hijo de Huw y actual responsable de la colección, es quien decidió ponerla en venta. Anteriormente hubo conversaciones con representantes de Oasis para devolver parte del archivo, pero esas negociaciones no terminaron en un acuerdo.
Entre los registros aparecen conciertos completos, ensayos y momentos capturados fuera del escenario.
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Ahí aparece uno de los puntos más delicados del caso. Tener las cintas no equivale a tener vía libre sobre su contenido. La persona que las compre podrá convertirse en propietaria física del lote, pero eso no significa que pueda subir los audios a internet, editar un álbum con ellos o incorporarlos a una película sin las autorizaciones correspondientes.
¿Por qué comprar el archivo no otorga los derechos musicales de las canciones?
La diferencia entre propiedad física y propiedad intelectual es central para entender el negocio. Comprar una cinta significa adquirir el soporte material, pero no necesariamente los derechos sobre las obras, las interpretaciones o las grabaciones.
En este caso, la propia documentación de la subasta aclara que el comprador no obtiene automáticamente autorización para publicar o explotar comercialmente el material. Cualquier uso comercial de las grabaciones requeriría los permisos correspondientes de quienes conservan esos derechos.
El ejemplo permite entender por qué el precio resulta llamativo. Un coleccionista podría desembolsar hasta u$s 2,2 millones para conservar un archivo histórico y escucharlo, pero no podría convertirlo automáticamente en un nuevo lanzamiento de Oasis. Tampoco podría asumir que tiene autorización para distribuirlo en plataformas digitales o incorporarlo a un documental.
Oasis anunció una nueva gira en 2027
La disputa por las cintas coincide con otro capítulo de la vuelta de Oasis. El 14 de septiembre, la banda confirmó oficialmente 38 conciertos para 2027, después del regreso a los escenarios que comenzó con la gira de 2025.
El recorrido comenzará en Glasgow en mayo y tendrá una extensa residencia en Manchester, además de presentaciones en distintas ciudades europeas y seis fechas en Estados Unidos. El cierre incluirá cuatro conciertos en Knebworth, el mismo lugar donde Oasis ofreció sus históricos shows de 1996, ahora tres décadas después.
El anuncio llegó acompañado por una precisión que también marca los límites de este regreso: no hay planes anunciados de nueva música de estudio. La agenda se concentra en los escenarios y en recuperar parte del repertorio que convirtió al grupo en uno de los grandes fenómenos del britpop.