9 de septiembre 2026 - 14:16

"Oasis: Don't Look Back in Anger" llega a los cines: los hermanos Gallagher redefinen su leyenda

El documental, producido por Magna Studios y Sony Music Vision, llega ahora a salas de cine seleccionadas y pantallas IMAX el 10 de septiembre previo a su estreno en Disney+.

Los hermanos Gallagher y un recuentro esperado desde hace 15 años. 

Los hermanos Gallagher y un recuentro esperado desde hace 15 años. 

Sin dudas el regreso de Oasis es uno de los hechos más relevantes de la música de los últimos tiempos. Desde aquel anuncio el 27 de agosto de 2024, que confirmaba lo que semanas de rumores anticipaban, la vuelta de la banda británica lo rompió todo. Los hermanos Liam y Noel Gallagher ponían fin a un conflicto de 15 años; la formación que había marcado a toda una generación y que en ese lapso conquistó a un público completamente nuevo volvía a los escenarios con la multitudinaria gira Oasis Live ’25.

El documental Oasis: Don't Look Back in Anger, producido por Magna Studios y Sony Music Vision, llega ahora a salas de cine seleccionadas y pantallas IMAX el 10 de septiembre —previo a su desembarco exclusivo en Disney+— y sirve como el complemento perfecto para el fenómeno que se desató hace poco más de dos años. Una película que demuestra que esta historia todavía tiene mucho más para dar.

Detrás de la cámara: la mano experta de Southern y Lovelace

Para retratar un hito de semejante magnitud, la producción confió en una dupla de realizadores que conoce a la perfección el lenguaje de las grandes reuniones musicales. La dirección quedó en manos de Dylan Southern y Will Lovelace, acompañados en la producción ejecutiva y guion por Steven Knight (creador de Peaky Blinders).

Southern y Lovelace ya habían dejado una marca indeleble en el género con Blur: No Distance Left to Run (2010), el aclamado documental sobre el reencuentro de la banda liderada por Damon Albarn tras años de distanciamiento. En aquella obra, los directores demostraron una sensibilidad única para capturar la madurez, los viejos rencores y la química intacta de cuatro músicos británicos volviendo a tocar juntos. Esa experiencia previa —sumada a sus impecables trabajos en LCD Soundsystem: Shut Up and Play the Hits (2012) y el retrato del post-punk neoyorquino Meet Me in the Bathroom (2022)— se nota en cada fotograma de "Don't Look Back in Anger".

Entre ensayos, tensión y el sonido característico de los Gallagher

Tras un breve repaso por la historia de la banda antes de su precipitado (y en ese momento quizás predecible) final en el festival Rock en Seine de París en 2009, el documental inicia mostrando los ensayos de la agrupación. No hay información sobre quién se acercó a quién, cómo se gestionó el primer contacto o quién dio el primer paso. Nada de eso. Sólo música.

Asistimos a un ensayo liderado por Noel y se genera la intriga de cómo se dará el reencuentro musical con Liam cuándo este se sume a la sala. Cuando el menor de los Gallagher finalmente llega, parece tremendamente malhumorado, quejándose de los paneles insonorizantes que han colocado delante de la batería de Joey Waronker. Pero cuando se acerca al micrófono y empiezan a sonar los primeros acordes, la banda se relaja.

El guitarrista Paul "Bonehead" Arthurs, estratégicamente ubicado entre Liam y Noel, sonríe de oreja a oreja. Bonehead puede ser considerado el tercer gran protagonista del documental: si bien no podemos escuchar su voz en off como ocurre con los hermanos, estelariza varios momentos entrañables y el propio Noel lo destaca a lo largo del film como el verdadero responsable y arquitecto del sonido imponente de Oasis.

Retomando el ensayo, un par de horas después de estar tocando y todavía en medio de una canción, Liam se despide abruptamente. Rápidamente, su voz en off nos da una respuesta sobre cómo será la postura del vocalista en lo que respecta a la gira: "Si no estás a la altura, puede desatarse el caos", reflexiona, agregando con ironía que ha dejado de fumar y de beber alcohol (haciendo el guiño a las sustancias intoxicantes, no a la famosa canción de 1994) para cuidar su garganta durante los conciertos.

En el resumen previo, el cual incluye algunas declaraciones cruzadas entre ambos, Noel llega a decir en un fragmento de archivo que "Liam empieza a verse a sí mismo como un genio loco, pero aún no ha entendido bien la parte del genio". Si es un genio o no, eso es algo subjetivo, pero que hay un cambio drástico en el menor de los Gallagher es evidente: a sus más de cincuenta años, ya no hay lugar para ese tipo de locura autodestructiva.

Uno de los grandes aciertos de Oasis: Don't Look Back in Anger es contextualizar qué ocurrió durante los quince años de separación. Lejos de apagar el interés, la disolución de la banda en 2009 transformó a Oasis en un mito de culto global. Mientras Noel desarrollaba una sólida carrera solista al frente de Noel Gallagher's High Flying Birds y Liam llenaba estadios por su cuenta repasando el repertorio clásico —incluso con hitos masivos como sus conciertos en Knebworth en 2022—, una nueva generación de jóvenes descubrió el catálogo del grupo a través de las plataformas de streaming y las redes sociales.

La música como cordón umbilical: de las canciones a los fans

La música es el eje principal del metraje, no solo por la forma en que impactó en los Gallagher, sino por su alcance en los fans alrededor del mundo. Durante el documental asistimos a interpretaciones crudas y potentes en los ensayos y en vivo de himnos indispensables: la rabia guitarrera de "Rock 'n' Roll Star", el diálogo vocal complementario de "Acquiesce", la emotividad atemporal de "Live Forever", "Slide Away", y por supuesto, momentos catárticos colectivos impulsados por "Wonderwall", "Champagne Supernova" y la canción que da título a la película.

De a poco iremos viendo, ya sea en imágenes de archivo, voces en off y en una entrevista conjunta inédita en más de 25 años, cómo la relación entre ambos hermanos cambió drásticamente. Hay risas, hay complicidad, hay admiración mutua y, sobre todo, un amor filial de dos personas que encontraron en la música algo que significa demasiado como para permitir que su historia terminara sin que ellos tuvieran el control de su propia narrativa.

Las imágenes de seguidores en los shows viendo (muchos de ellos por primera vez en su vida) a estos hermanos es profundamente emocionante. El documental se permite contar historias particulares sobre los asistentes, casos testigos alrededor del mundo del impacto de las letras de Noel y la actitud e interpretación de Liam. Es mucho más que una banda de rock and roll.

Por supuesto, Argentina tiene su momento destacado: la gira de reunión los trajo con dos fechas inolvidables en noviembre pasado, y a las imágenes de un estadio de River Plate colmado e hirviente se le suma un espacio dedicado a la hinchada de San Lorenzo, mostrando cómo la cultura popular argentina adoptó y adaptó sus melodías para transformarlas en canciones de cancha.

Más que un concierto, un legado familiar y cultural

En su tramo final, Oasis: Don't Look Back in Anger revela su faceta más íntima. No solo vemos a dos estrellas de rock sobre el escenario; vemos también a los hijos de Noel y Liam conociéndose e interactuando entre sí durante la gira backstage. El impacto de este regreso en la dinámica interna de la familia Gallagher es total.

El documental firmado por Southern y Lovelace es, sin dudas, una historia de hermandad, amistad y profundo amor por la música. Para los apasionados del grupo y los amantes de la historia del rock, esta película no solo documenta el mayor evento musical del último tiempo, sino que ofrece la prueba definitiva de que la música de Oasis sigue siendo un puente indestructible entre generaciones.

Oasis: Don't Look Back in Anger llega a los cines el 10 de septiembre. Creado por: Steven Knight. Dirigido por: Dylan Southern y Will Lovelace. Miembros de Oasis: Liam Gallagher, Noel Gallagher, Paul "Bonehead" Arthurs, Gem Archer, Andy Bell, Joey Waronker y Christian Madden.

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