12 de agosto 2026 - 12:30

El multimillonario que se marea mucho en el mar y lo solucionó con una compra de u$s500 millones

Este multimillonario gastó una fortuna en una embarcación de lujo, con el objetivo de poder pasar tiempo en el mar sin sufrir de mareos.

Este hombre buscó uno de los caprichos más costosos que existen en el mundo.

Este hombre buscó uno de los caprichos más costosos que existen en el mundo.

Freepik

La gente que cuenta con varios millones de dólares en sus cuentas suele tener caprichos extravagantes, pero pocos han logrado igualar lo de Mohammed bin Salman Al Saud, primer ministro de Arabia Saudita y príncipe heredero de la nación.

Este multimillonario, además de sus obligaciones como político, también ha demostrado tener un don para realizar gastos exorbitantes. Entre ellos aparece este yate de lujo, que le costó una auténtica fortuna. Sin embargo, no puede disfrutar por completo porque se marea en el mar debido al movimiento.

Este príncipe saudí no quería una embarcación más, ya que el movimiento del mar le produce mareos.

Este príncipe saudí no quería una embarcación más, ya que el movimiento del mar le produce mareos.

Entre los más caros del mundo: cómo es el yate que compró Mohammed bin Salman

El Serene fue construido en Italia por Fincantieri y fue exhibido en el mar por primera vez en 2010. Era el primer superyate realizado por el astillero y, con casi 134 metros de largo, se convirtió en ese momento en el más grande fabricado en el país. Su primer propietario fue el empresario ruso Yuri Shefler.

Mohammed bin Salman lo vio años más tarde frente a las costas francesas y decidió comprarlo. Terminó pagando alrededor de u$s500 millones, una cifra suficiente para colocar la operación entre las ventas de este tipo más caras hasta el momento.

El tamaño de la embarcación explica su alto precio. Cuenta con dos espacios preparados para recibir helicópteros y un hangar con capacidad para guardar un submarino. Cerca del agua se encuentra una piscina de 15 metros, pensada para utilizarse directamente desde una de las cubiertas inferiores.

Una de sus instalaciones más curiosas es una habitación donde se produce nieve y la temperatura puede bajar hasta los -11º. En la quinta cubierta está el dormitorio principal, con terraza privada y un interior terminado con mármol, oro y diferentes tipos de madera.

La tecnología de estabilización que costó decenas de millones

Ese dormitorio, pese a ser el más lujoso del Serene, casi nunca es utilizado por Mohammed bin Salman durante la navegación. El saudí prefiere dormir tres pisos más abajo, en un camarote mucho más sencillo ubicado cerca del centro de la nave. El motivo es su facilidad para marearse.

La ubicación ayuda porque esa parte se mueve menos con las olas. En la proa se sienten con mayor fuerza las subidas y bajadas, mientras que atrás aparecen las vibraciones de las hélices. Cerca del medio y a menor altura, esos vaivenes se reducen y el viaje resulta más llevadero.

A eso se suman unas aletas instaladas debajo del casco, capaces de acomodarse de manera automática durante el desplazamiento. Cuando una ola inclina el yate hacia un lado, el sistema trabaja en sentido contrario para disminuir el balanceo. También puede utilizarse con la embarcación detenida.

El Serene dispone además de un mecanismo capaz de mantenerlo prácticamente en la misma posición sin tirar el ancla. Para hacerlo, usa sus motores y propulsores con el objetivo de corregir continuamente los desplazamientos provocados por el agua y el viento.

Ni siquiera estos sistemas consiguen borrar por completo el movimiento del mar. Con oleaje fuerte, un barco de 8.231 toneladas sigue moviéndose, por lo que dormir cerca del centro y más próximo al agua reduce todavía más lo que siente Mohammed bin Salman durante la noche, aunque no termina de librarlo por completo de los mareos.

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