11 de agosto 2026 - 17:00

Un tatuaje en minutos y sin dolor: el revolucionario invento que podría reemplazar a las agujas

Con este invento, quienes teman a las agujas podrán encontrar una alternativa más tranquila y menos invasiva para tatuarse.

Este aparato permitirá que quienes le temen a las agujas puedan hacerse un tatuaje sin pasar por los pinchazos.

Este aparato permitirá que quienes le temen a las agujas puedan hacerse un tatuaje sin pasar por los pinchazos.

CipherX

El dolor es una de las razones por las que millones de personas dudan antes de hacerse un tatuaje. Ahora, un invento busca evitar buena parte de esos pinchazos con un parche que deja la tinta en la piel en pocos minutos y consigue un resultado permanente, pero con muchas menos molestias.

La idea fue creada por CipherX y apunta, al menos por ahora, a dibujos pequeños. Lo novedoso es que ya no hace falta pasar una aguja una y otra vez por cada línea: la imagen viene preparada de antemano y se coloca completa sobre el cuerpo.

Así luce el parche donde se encuentra el tatuaje, que por ahora es pequeño y ofrece pocos diseños.

Así luce el parche donde se encuentra el tatuaje, que por ahora es pequeño y ofrece pocos diseños.

De qué trata este parche para tatuar con microagujas

El parche lleva cientos de puntas diminutas en la cara que queda contra la piel. Cada una contiene tinta y, juntas, forman el dibujo elegido. Miden menos de un milímetro, por lo que apenas entran en la capa superior y provocan una molestia mucho menor que las agujas utilizadas habitualmente para tatuar.

Su uso también es bastante sencillo. Primero se coloca en el lugar elegido y se mantiene presionado durante unos cinco minutos con un pequeño aplicador. Después queda pegado durante otros 15, mientras las microagujas se van deshaciendo y liberan la tinta que llevan en su interior.

Al sacarlo, la imagen ya aparece sobre la piel. En ese momento puede verse algo más clara, pero durante las siguientes 24 a 48 horas toma el tono definitivo. Todo el proceso lleva entre 25 y 30 minutos y, pese a la rapidez, no funciona como un tatuaje temporal: el dibujo queda de forma permanente.

La principal ventaja está justamente en esa forma de colocar la tinta. Una máquina convencional necesita repetir los pinchazos mientras se trazan las líneas, mientras que acá todas las pequeñas agujas actúan al mismo tiempo. Eso acorta la sesión y reduce considerablemente la molestia.

En total, su lanzamiento cuenta con solo 13 diseños y el aplicador no puede ser manipulado por gente sin capacitación.

En total, su lanzamiento cuenta con solo 13 diseños y el aplicador no puede ser manipulado por gente sin capacitación.

Las características claves y limitaciones de este invento

Por el momento, hay una limitación importante: solo se pueden hacer tatuajes chicos. El área disponible mide 15 milímetros de diámetro y el catálogo ofrece 13 dibujos en negro, entre ellos corazones, una flor, una estrella, una cruz y algunas figuras simples. Si bien es una idea a futuro, aún no se realizan diseños personalizados.

El lugar del cuerpo también condiciona su uso. Como toda la superficie debe quedar apoyada para que el dibujo salga correctamente, se necesitan partes relativamente planas. Por esa razón, hoy no puede colocarse en las manos, las muñecas ni los tobillos.

Una vez terminado, los cuidados no cambian demasiado frente a un tatuaje común. Durante los primeros días hay que evitar el sol directo, no sumergir la zona en agua, no rascarla y tratar de que la ropa o las joyas no produzcan roce mientras la piel se recupera.

Cada uno de los diseños disponibles cuesta aproximadamente u$s67. El aplicador no se vende directamente al público porque, aunque cambia la manera de colocar la tinta, sigue tratándose de un tatuaje y su aplicación está sujeta a las normas que regulan esta actividad, por lo que debe quedar en manos de personal habilitado.

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